La prensa ha destacado que el diputado del Partido Revolucionario Moderno (PRM) por la provincia La Romana, Eugenio Cedeño, defendió que se le otorguen privilegios a los congresistas al decir que los 190 diputados que conforman la Cámara Baja son príncipes y los “príncipes tienen privilegios”.

Cedeño indicó que los diputados son privilegiados porque fueron escogidos por sus respectivos pueblos para representarlos en un foro nacional (Congreso), al tiempo de señalar que en todas las sociedades los que dirigen los destinos de la nación tienen privilegios y la República Dominicana no es la excepción.

Soñar no cuesta nada

Es muy interesante escuchar a los legisladores dominicanos que se expresan desaforadamente, para uno darse cuenta de la falta de cuidado profesional de unos, desconocimiento de normas sustantivas y adjetivas de otros, cantinfladas carentes de estilo para ser un buen cómico y múltiples cosas más.

La Carta Magna que rige la nación dominicana no ha sido leída por muchos honorables legisladores y por eso, no se han dado cuenta de que en uno de sus articulados se dispone de manera taxativa lo siguiente:

“Artículo 39.- Derecho a la igualdad. Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, reciben la misma protección y trato de las instituciones, autoridades y demás personas y gozan de los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin ninguna discriminación por razones de género, color, edad, discapacidad, nacionalidad, vínculos familiares, lengua, religión, opinión política o filosófica, condición social o personal. En consecuencia:

1) La República condena todo privilegio y situación que tienda a quebrantar la igualdad de las dominicanas y los dominicanos, entre quienes no deben existir otras diferencias que las que resulten de sus talentos o de sus virtudes;
2) Ninguna entidad de la República puede conceder títulos de nobleza ni distinciones hereditarias;
3) El Estado debe promover las condiciones jurídicas y administrativas para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará medidas para prevenir y combatir la discriminación, la marginalidad, la vulnerabilidad y la exclusión;
4) La mujer y el hombre son iguales ante la ley. Se prohíbe cualquier acto que tenga como objetivo o resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio en condiciones de igualdad de los derechos fundamentales de mujeres y hombres. Se promoverán las medidas necesarias para garantizar la erradicación de las desigualdades y la discriminación de género;
5) El Estado debe promover y garantizar la participación equilibrada de mujeres y hombres en las candidaturas a los cargos de elección popular para las instancias de dirección y decisión en el ámbito público, en la administración de justicia y en los organismos de control del Estado.

Una de las costumbres de muchas personas simpáticas, prometedoras, hábiles y hasta estrategas políticos es hacer ofrecimientos a simple abrir de boca y después pensar en el problema en que se han metido.

No obstante, la gente le cree y luego empiezan las demoras en el cumplimiento de la oferta. Siempre la respuesta será «eso viene», «estamos en eso», «es un proceso», «ya casi… tengo todo resuelto para empezar» y muchas frases mas, las cuales salen de una bitácora elaborada por un asistente hábil que se compromete a no hacer quedar mal al jefe.

Eso es un estilo de muchos para consuelo de pocos. Es una forma de querer hacerse gracioso, provocar murmuraciones y estar en la palestra.

En otros casos, es una tremenda introducción de las extremidades inferiores sin posibilidad de sacarlas pronto para quedar bien, como rezaba aquella famosa trova de Pototo y Filomeno, que aún es utilizada como modelo por algunos como excusa consoladora.

Lo que muchos dominicanos no asimilan o no se atreven a criticar abiertamente es que un Jefe de Estado en visita oficial a un país más avanzado que el nuestro se atreva a ofrecer espejitos a sus habitantes como lo hicieron los conquistadores de este lado del mundo.

La aplicación de Youtube es una escuela para cualquier ser humano del planeta tierra que desee aprender a elaborar longanizas, sancochos cibaeños, butifarras, chen-chen, sombreros de cana, pasteles en hoja, güiras, tamboras, grayumbas y todas esas piezas típicas que antes se vendían en tiendas de regalos o «giftshop», las cuales, hoy en día venden más pinturas y colecciones de arte haitiano o norteamericano que criollos.

Buzón postal

Ya los turistas no compran tarjetas postales para colocarles un sello de correo y enviarlas a sus familiares y amistades echándolas en un viejo buzón en la zona colonial y con absoluta seguridad de llegaba a su destino. Cada visitante de esta época anda con un teléfono celular de ultima generación para hacer fotos y de inmediato subirlas a una red o enviarlas por correo electrónico.

Si a cada visitante de la República Dominicana procedente de un país o de varios países se les ofrece un curso para aprender a bailar nuestra música, se necesitaría de una infraestructura especial con una estructura tan diversificada y compleja como la de inocular a cada visitante que arriba a un puerto sin tarjeta de vacunas.

Sin ofrecer más detalles, dejamos a la imaginación de quienes lleguen a este párrafo con su lectura, lo que significa aprender a bailar merengue si no es ensayando por un periodo de tiempo que podría superar con creces la estadía del visitante.

En 1942, con la declaración de la Segunda Guerra Mundial, anunciada por varias potencias, se impide la entrada a República Dominicana de un sinnúmero de mercancías, entre ellas, alimentos de uso cotidiano y muchas otras que servían de materia prima para ciertas industrias, por lo que el país se vio aislado, a causa de las acciones bélicas de las naciones en conflicto.

En 1944, ocurrió una gran sequía que causó la mas terrible hambruna de todos los tiempos, llamada: “crisis centenaria’’, al coincidir ésta con el primer centenario de la independencia.

Para junio de 1942, el gobierno había promulgado la Ley No. 16, que crea Comedores Económicos del Estado y el 17 de julio de 1944 emite el decreto 2052 que los regula, para que funcionen en esquinas cercanas a los locales del Partido Dominicano, o en el propio partido, para ofrecer a la población pan, leche y otros comestibles.

Los campesinos que no tenían a su alcance las facilidades de los comedores económicos comían “caquito de maíz”, una variante muy rudimentaria de lo que hoy en día se conoce como «chenchén».

En lenguaje coloquial, surgió un refrán de esos que salen espontáneamente del humor criollo para disipar las crisis: “Caquito por la mañana, caquito al mediodía y si Dios no mete su mano, caquito tres veces al día.”

Maíz en mazorca

La situación de hoy en día es semejante a la del periodo 1942-1945 como consecuencia de la invasión rusa a Ukrania y su secuela de alteraciones al comportamiento de la economía mundial, dominada por los grandes emporios que tienen la capacidad para decidir lo que más les convenga en términos de explotación de las riquezas del planeta.

La personalidad de la generación prevaleciente está manipulada por McDonald, KFC, Wendy´s y ni hablar de Cocacola, Pepsicola y otras sustancias de incalculables efectos dañinos para la salud.

La alimentación de los dominicanos está dependiendo en más de un 50% de «pollos gringos», criados en granja para hacerlos «aptos para consumo humano» en 45 días, a base de hormonas de crecimiento e insumos que se elaboran con residuos de maíz importado, soya importada, etcétera.

Hay que aprender a sembrar y consumir lo que la tierra produce e ir poniendo freno al consumismo dirigido o nunca habrá paz y así no pueden seguir las cosas.

Si la pandemia por el Covid19 ha obligado a la población a quedarse en casa, ahora es necesario dar continuidad al recogimiento para no gastar más de lo absolutamente necesario en combustible, transporte y muchos gastos superfluos a los cuales han acostumbrado a los dominicanos.

La idea de la inmunidad de rebaño consiste en que, cuando mucha gente es inmune a una enfermedad contagiosa, generalmente a través de vacunarse contra esa enfermedad, es más difícil que esa infección se contagie en el seno de una comunidad.

En República Dominicana será muy difícil lograrla por no decir imposible, porque no hay forma de medir el porcentaje de los inmunes al COVID19.

Ahora existe un excedente de inventario de vacunas a punto de vencer y le están echando la culpa a quienes no han ido a vacunarse.

La tolerancia no puede llegar tan lejos en casos como estos. No se debe soñar. La gente no se adherirá de forma gregaria a un objetivo donde existen muchas opiniones encontradas, principalmente por cuestiones de tipo religioso o falta de gestión por parte de las autoridades sanitarias.

Lo mejor sería imponer la obligatoriedad de la vacuna con una fecha límite, sin dejar de investigar la posibilidad de que se hicieran compras excesivas sin tomar en cuenta cuestiones tales como vencimiento, almacenaje y tiempo de agotamiento por cantidad de inoculados.

Hacer que algo pierda su esencia, su forma regular o natural es una deformación.

La tinta derramada para defender el género musical que han denominado bachata y de donde ha surgido el verbo bachatear, únicamente se puede justificar, por la falta de conocimientos sobre lo que ha ocurrido con muchos ritmos cargados de armonía y melodía que, enfáticamente denominan fusilamiento, tal como ocurrió en la octava década del siglo XX con la música internacional que fue convertida en merengue, “salsa”, cumbia y otros ritmos latinos.

Son Borojol

Hay experiencias previas, entre las cuales, se cuenta con el excepcional arreglo hecho por Antonio Morel para su orquesta, con la música del famoso tango La Cumparsita del uruguayo Gerardo Matos Rodríguez y así darnos el lujo de escuchar y bailar esa joya en tiempo de merengue, al repique de nuestra autóctona tambora.

Hace unos días, un tweet publicado por una dama, cuyo avatar la describe como reportera, correctora y editora, expresa que “la bachata es más Marca País que el merengue”.

Siempre que se desee escribir una buena historia hay que haberla vivido o se tiene que depender de lo que otros hayan querido interpretar acerca de los eventos que la conforman. Gozar de una buena memoria también es parte del éxito en los relatos, aunque siempre será una gran ventaja, adornar lo que se escribe con ciertas metáforas y alegorías sin quitarle autenticidad a lo que se desea transmitir.

Los sones escritos y musicalizados por autores cubanos son auténticos manjares de la originalidad y por eso gozan de la preferencia universal.

Conocer el origen de esa música es un privilegio que hasta nos obliga a hacer comparaciones entre la ejecución de un son compuesto por un músico de Oriente, Camagüey o de Guantánamo, entre los que existen algunas diferencias rítmicas casi imperceptibles, pero conservan su esencia original.

El son cubano fue secuestrado y temporalmente transformado en esa cosa a la que llaman «salsa»; el surgimiento de academias al estilo de Buena Vista Social Club, la mezcla del tango, el vals y la milonga, que le crearon un ambiente receptivo a musicos del calibre de Astor Piazzola, la modernización de la canción ranchera es un hecho consumado a partir de las interpretaciones logradas por muchos cantantes como Vicente y su hijo Alejandro Fernández, Luis Miguel y otros no menos aplaudidos.

A pesar de todos esos «ajustes» realizados, muchas veces con el propósito de lograr atraer al oyente contemporáneo y festivo, tanto el son como el tango y la canción ranchera conservan intocables esa esencia original que los caracteriza, pero la bachata dominicana, al estilo de sus intérpretes originales, ha desaparecido casi por completo.

De ese fenómeno no es necesario buscar culpables, ya que las iniciativas de muchos intérpretes en el sentido de bachatizar melodías como Por Amor quizás sirvieron para internacionalizarla al igual que el famoso y peculiar album Bachata Rosa.

Quizás es una forma generosa de recordar a uno de nuestros bachateros clásicos que «fusiló» la composición «un beso y una flor» que interpretaba el cantante español Nino Bravo, pero lo cierto es, que no es lo mismo una bachata en Fukuoka que una en Borojol con sudores, aromas, tabaco y ron criollo.

Esta media isla, donde se forjó la nacionalidad dominicana por la conjugación de las acciones de un trío de valientes y sus abanderados, es la misma donde no se olvidan hazañas como las de Constanza, Maimón, Estero Hondo, Caracoles, ni mucho menos la del 30 de Mayo que marca una gesta con espíritu patriótico para devolvernos la libertad, tampoco se pueden olvidar las glorias nacionales en pro de elevarnos, con orgullo, hasta un empinado lugar que sirve como estandarte del deporte.

La enramada de los famosos está en construcción. Ya cuenta con los cuatro horcones de las esquinas y un quinto, que servirá de soporte central, ya está a punto de ser incorporado.

Juan Antonio Sánchez Marichal, apodado Maneco, nacido en Laguna Verde, Montecristi, controvertido personaje con matices políticos, pero muy esforzado lanzador de Grandes Ligas que supo enfrentar momentos muy difíciles en su carrera y salir airoso.

El Monstruo de Laguna Verde

Pedro Jaime Martínez, apodado El Grande, nacido en Manoguayabo, Santo Domingo, famoso por su concentración en el montículo y adorado por sus fans. Sus cifras lo llevaron al HOF de Cooperstown.

Pedro el Grande

Vladimir Guerrero Alvino, un ídolo de grandes multitudes que le dedicó dieciséis años al deporte Rey. Oriundo de Nizao, Provincia Peravia.

La leyenda de Nizao

David Américo Ortiz Arias, El Big Papi, de estilo inconfundible como bateador zurdo de gran poder. Fue el designado más eficaz en su misión de producir carreras con los medias rojas de Boston. Desde el 25 de enero de 2022 es un nuevo inmortal de ese deporte en el sagrado recinto de Cooperstown.

El Big Papi

Sin olvidarse de todos los demás que deben estar alojados en esa misma enramada, soportada por esos cuatro horcones y por ser los más notables del deporte nacional, que nos han traído ramos de olivo y medallas desde las más encumbradas competencias mundiales, la patria exige de un consenso nacional en pro del Monumento Nacional al Deporte y así rendir culto a todos nuestros hombres y mujeres que han dedicado su vida recorriendo el empedrado camino a la gloria.

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Ayer se anunció el final de la existencia terrenal del controvertido Agripino Núñez Collado, un hombre de quien no se podrá decir nada que no se haya dicho antes.

Sus actuaciones han sido juzgadas por muchos de diferentes maneras, pero todas, buenas o malas, estaban revestidas de un interés personal enmascarado de una pasión por servir a los demás.

La historia habrá de juzgar.

Maña es un término que, según la RAE, tiene muchísimos usos y es hasta una forma de expresarse cariño y simpatía entre personas que se quieren bien. Curiosamente, a los aragoneses, coloquialmente le llaman mañosos.

Como casi siempre, la República Dominicana se sale del montón en todo y utiliza esa palabra como soporte para expresar la convicción de que las cosas tenían que salir como se lo imaginaban y según las reglas de un protocolo no escrito. Por eso, existe la costumbre de decir “maña fuera” al destacar, por ejemplo, que en la boda de Julito y Juliana, el primer brindis fue del champán que le regalaron los padrinos, quienes son los accionistas principales de la fábrica de colchones donde trabajan los contrayentes.

La mala maña puede ser buena y así lo define un merengue típico que reza: “Yo tengo una mala maña, que a mi mismo me da pena, porque me acuesto en mi cama y amanezco en cama ajena”. También sirve para describir múltiples cosas mas:

  • Mañoso es un burro que muerde y patea.
  • Mañoso es un caballo que masca la jáquima.
  • Mañoso es el que actúa con astucia.
  • Mañoso es tener malos hábitos.
  • Mañoso es quien retuerce la verdad para sacar ventajas.
  • Mañoso es un boxeador que propina golpes bajos.
  • Mañoso es un politico en el poder que no cumple con lo que promete.

La lista no se queda ahí. Una maña muy frecuente entre los legisladores dominicanos es no leer los proyectos de Leyes para luego, con estricto apego al descaro, decir que eso pasó por sus manos sin saber que pasó.

Hay una discusión pública acerca de ciertas mañas que quieren utilizarse para desviar los objetivos del código penal y cambiar las reglas sobre la forma de disciplinar a los hijos, sin darse cuenta de que si los padres no respetan las normas fijadas ni pagan las consecuencias por sus malas actuaciones, es seguro que los hijos «hereden esa mala maña».

No es que el codigo penal deba ser un tratado acerca de como criar a los hijos, pero la disciplina en el hogar no puede estar sujeta a interpretaciones, pero tampoco puede ser a base de torturas fisicas, vejámenes vergonzosos ni nada parecido.

El ejercicio del poder en países donde se aparenta una cosa y se hace otra, es una imagen igual a la que se logra con lavarse la cara y dejar que el resto del cuerpo delate ese acto de descuido con aromas, irritaciones y otras patologías, que muchas veces llegan a ser incurables.

La fe que llevó a las urnas a una gran mayoría de dominicanos a votar, con la esperanza de un cambio, se está diluyendo y la esperanza esta a punto de escaparse como el agua entre los dedos de esas manos que tratan de seguir lavando la cara, pero no lo podrán lograr.

En el palacio nacional hay personas muy comprometidas con el discurso de campaña, pero otras no.

Callan o hablan a su conveniencia y quien tiene que cargar con todo el peso de esa falta de soporte es el presidente que prometió y está cumpliendo, pero algunos no caminan por el mismo trillo.

¿Eso es gobernar sólo o tolerar un laissez faire que no estaba en el amplio sentido de lo que es la esperanza?

¡Se están notando cosas que hacen sentir mal a la gente! Lo que se espera es justicia, orden y dedicación al trabajo para no perder la esperanza.

Los diarios de la República Dominicana trajeron hoy, 25 de octubre de 2021, una primicia sin precedentes, que ha hecho sentir muy mal a mucha gente.

El taciturno presidente del partido al cual hay que servirle para servir al país, se destapó con un bello regalo sintáctico, que atribuye la derrota de su agrupación política en las pasadas elecciones, al cansancio que padeció su militancia por el bienestar de que disfrutaba durante su gestión.

Esto nos hace recordar, primero a José José por su canción que lleva por título “El amor acaba” y segundo a José Luis, por haber escrito y publicado esta joya que transcribimos a continuación, durante la gestión del aludido:

¿Pagará con su silencio, señor presidente?

Su silencio, frío y metálico, señor presidente, tiene un único apellido y se llama Odebrecht, pero no por los sobornos, un apuro que ha forzado el despliegue de las carpas del circo; el espectáculo censurado está por verse y créame que estamos pendientes de su actuación.

Las coimas de Odebrecht fueron pagadas para recibir en contrapartida jugosas compensaciones. Para lograrlo, la constructora empeñaba la voluntad de candidatos a la presidencia con perspectivas electorales auspiciosas a través del financiamiento de sus campañas: contrataba y pagaba los servicios de Joao Santana (estratega de marketing usado por el Partido de los Trabajadores de Brasil, de cuyo servicio derivó 50 millones de dólares en ese país) para así, una vez en el gobierno, recibir el pago de su “contribución” en obras públicas atribuidas a través de licitaciones manipuladas.

Lo siento, señor presidente, pero no hay manera de desdibujar el cuadro por más retoques surrealistas que le den: no hubo cambios de matices ni texturas, ese fue el estándar operativo admitido por los ejecutivos de la firma brasileña en las campañas de Lula da Silva (2006), Dilma Rousseff (2010-2014), Hugo Chávez (2012), Nicolás Maduro (2014), Mauricio Funes (2009) y José Eduardo Santos (en el poder en Angola desde 1979). En su caso, el calco fue impecable, casi perfecto, quizás con “menudas” diferencias: usted, señor presidente, consintió que el centro mundial de sobornos de Odebrecht (departamento de operaciones estructuradas) operara a pocas esquinas de su despacho; usted recibió la asistencia de Joao Santana para dos periodos; usted lo privilegió como contratista del Gobierno dominicano en desmedro de otras firmas locales sin considerar los groseros conflictos de intereses implicados; usted le pagó cientos de millones de pesos con dinero público y al amparo de códigos opacos de contratación; usted ni sus funcionarios han aportado pruebas de las condiciones ni procedimientos de contratación; usted mantuvo abierta su cuenta sin considerar su apresamiento en Brasil ni la dimensión del escándalo internacional que ya despuntaba, que para colmo traía el infesto de sus propias campañas.

Se devela así la razón de su primer viaje al exterior como presidente electo, justamente a Brasil, visita que fue “aprovechada” por el propio presidente de Odebrecht, Marcelo Odebrecht, quien no dudó en acreditarlo frente a la presidenta Dilma Rousseff a través de despachos electrónicos del 5 y 6 de julio de 2012, dirigidos a sus asesores especiales, Giles Azevedo y Anderson Dornelles en términos inequívocamente claros: “Dada la importancia de nuestro trabajo en el país (República Dominicana), sería importante que la presidenta Dilma pueda en su próxima reunión con el recién electo presidente dominicano, fortalecer la confianza que tiene la Organización Odebrecht para cumplir sus compromisos; la provisión de, a través del BNDES, para apoyar las exportaciones de bienes y servicios de Brasil, continuando con los proyectos de infraestructura prioritarios para el país”.

Ahí se concibió su primorosa hija: ¡Punta Catalina!El 8 de marzo de 2017, señor presidente, en una salida muy apurada, usted, ostensiblemente aturdido, declaró a la prensa: “A Joao Santana lo pagamos nosotros. El pueblo apoyó nuestra candidatura y el pueblo la financió”.

Si aceptamos su hipótesis, entonces díganos ¿por qué no aparecen pagos a favor de las sociedades de Joao Santana en los estados financieros del Partido de la Liberación Dominicana en la Junta Central Electoral? Ahora se revela la verdad de su taimada “sinceridad” cuando a través de una solicitud de tres diputados, la Contraloría General de República certificó libramientos hechos por el Gobierno dominicano a favor de las sociedades de Joao Santana por cientos de millones de pesos.

Claro que fue el pueblo quien lo financió, pero no como su asesor electoral (eso lo pagó Odebrecht), sino como contratista privilegiado de su despacho pagado con fondos de la hacienda pública. Así si es bueno.

Explíqueme, señor presidente: si Odebrecht no pagó los servicios de Joao Santana a sus campañas, ¿por qué en la cuenta bancaria de una de las sociedades de éste, Cine&Art 2013 SRL, abierta en un banco de la República Dominicana, se declaran transferencias por un total de US$4,396,000.00 procedentes de Perú hechas por una sociedad de carpeta vinculada al señor Gonzalo Eduardo Monteverde, socio local de Odebrecht en ese país, en una clásica operación de triangulación financiera? ¿Por qué Hilberto Mascarenhas Alves da Silva Filho, jefe del departamento de operaciones estructuradas de Odebrecht declaró ante el Tribunal Superior Electoral de Brasil el aporte de fondos de Odebrecht a su campaña, hecho corroborado por los ejecutivos Fernando Migliaccio y Luiz Eduardo da Rocha Soares en sus deposiciones ante el Tribunal Superior de Justicia de Brasil? ¿Por qué Joao Santana y Mónica Regina Cunha Moura admitieron ante el juez federal Sergio Fernando Moro, recibir fondos a través de la sociedad panameña Shellbil Finances, SA., con cuentas en el Banco Heritage de Suiza para las campañas que asesoraban en el exterior, incluida la de la República Dominicana?

No nos subestime, señor presidente, no somos tarados ni asuma que todo el que escribe en este país lo hace por dar eco. Para colmo, esos vocingleros cobran de nuestros impuestos para arropar una de las tramas más siniestras de ocultamiento de la historia.

¿Tiene usted una valoración tan pedestre de la inteligencia social como para creerse liberado en un escándalo guisado al hervor de Punta Catalina? Explíquenos: si Punta Catalina fue la última obra construida por Odebrecht en su gobierno y para usted está “limpia”, ¿por qué durante los dos años (2012-2014) de su gobierno Odebrecht pagó algo más de la mitad de la suma total de los sobornos desde el 2001? ¿Para cuáles obras? ¿Para cuáles financiamientos? ¿Quiénes han sido investigados? ¡Diga algo!, señor presidente.

Entiendo su silencio, porque no hay forma de hablar cuando las circunstancias son tan abrumadoramente adversas. Creo que al menos ese contratiempo le robó la intención de reelegirse que ya comenzaba a cosquillearlo. Pero no crea que eso es suficiente; tarde o temprano la verdad saldrá. ¡Júrelo! Lo que le queda es ir preparando su salida de manos de aquel candidato que le garantice un pacto seguro de indemnidad política y judicial.

No suspire aún, señor presidente, las circunstancias, como fuerzas alucinadas y poderosas, a veces ponen las cosas en el lugar nunca esperado. Joseluistaveras2003@yahoo.com