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El 22 de julio de 2022, se cumplieron 525 años de la primera “reforma agraria” que se hiciera en la Hispaniola, por orden de los reyes católicos.

Una acción cargada de ambiciones desmedidas, avaricia en grado superlativo y muchas cosas más, propia de los geniales gendarmes de las tierras descubiertas por el intruso genovés que todos conocen, que vale la pena leer, estudiar y discutir, gracias a un documento que obtuvo la Universidad Nacional Autónoma de México en los archivos del Ducado de Veragua(*)

Isabel y Fernando

Empecemos:

“CARTA PATENTE DE LOS REYES DE CASTILLA AL ALMIRANTE CRISTÓBAL COLÓN DICTÁNDOLE LA NORMATIVA DE CÓMO DEBERÍAN REALIZARSE LOS REPARTOS DE TIERRAS EN LA ISLA ESPAÑOLA.

Medina del Campo, 22 de julio, 1497

Don Fernando y doña Isabel

A don Cristóbal Colón, nuestro almirante de las Indias del mar océano

Por cuanto por parte de algunas personas que están avecindadas en la isla Española, y de otras que se quieren avecindar en ella, nos fue suplicado les mandásemos dar y señalar en la dicha isla tierras en que ellos pudiesen sembrar pan y otras semillas; y plantar huertas y algodones, y linares y viñas, y árboles y cañaverales de azúcar, y otras plantas; y hacer y edificar casas y molinos e ingenios para el dicho azúcar y otros edificios provechosos y necesa­rios para su vivir: lo cual es nuestro servicio y bien y utilidad común de los moradores de la dicha isla.

Por ende, por la presente, damos licencia y facultad a vos, don Cristóbal Colón, nuestro almirante del mar océano y nuestro virrey y gobernador en la dicha isla, para que en todos los términos de ella podáis dar, y déis y repartáis a las tales personas, y a cada uno de los que ahora viven y moran en la dicha isla y a los que de aquí en adelante fueren a vivir y morar en ella, ·las tierras y montes y aguas que vos viéreis que a cada uno de ellos se debe dar y repar­tir, según quien fuere y lo que nos hubiere servido, y la condición y calidad de su persona y vivir.

Limitando y amojonando a cada uno lo que así le diéreis y repartiéreis para que aquello haya y tenga y posea por suyo y como suyo; y lo use y plante y se aproveche de ello, con facultad para poderlo vender y dar, y donar y trocar y cambiar, y enajenar y empeñar, y hacer de ello y en ello todo lo que quisiere y por bien tuviere, es como cosa suya propia habida dé justo y derecho título. Obligándose las tales personas de tener y mantener vecindad con su casa
poblada en la dicha isla Española por cuatro años primeros siguientes, conta­dos desde el día que les diéreis y entregáreis las tales tierras y haciendas.

Harán en las dichas islas casas y plantarán las dichas viñas y huertas en la manera y cantidad que a vos bien visto fuere, con tanto que en las tales tierras y montes y aguas que así diéreis y repartiéreis las tales personas no puedan tener, ni tengan, jurisdicción alguna civil ni criminal, ni cosa acotada ni dehesada, ni término redondo más de aquello que tuvieren cercado de una tapia en alto. Y que todo lo otro descercado, cogidos los frutos y esquilmos de ello sea pasto común y baldío a todos.


Asimismo reservamos para Nos el brasil y cualquier metal de oro y plata, y otro metal que en las tales tierras se hallare. Y asimismo que las tales personas a quien diéreis y repartiéreis las dichas tierras no puedan hacer, ni hagan, en ellas ni en parte de ellas cargo ni descargo alguno de metal, ni de brasil, ni de otras cosas algunas de las que a Nos pertenecen y de que por nuestro manda­do se ha de hacer cargo y descargo. Y que solamente ellos puedan sembrar y coger y llevar y gozar los frutos de pan y semillas, y árboles y viñas y algodonales que en las dichas tierras sembraren y cogieren como dicho es.


Y queremos y mandamos que las tierras que vos diéreis y repartiéreis en la manera que dicho es, ningunas ni algunas personas no se las tomen ni ocu­pen, ni les pongan en ellas ni en parte de ellas embargo ni impedimento algu­no, mas libremente se las dejen tener, y poseer y usar y gozar de ellas según que en esta carta se contiene. Y los unos ni los otros no hagáis, ni hagan, en deal por alguna manera so pena de la nuestra merced y 10,000 maravedís para la nuestra Cámara a cada uno que lo contrario hiciere”.

*Archivo del duque de Veragua. Publicado en Colección viajes, t. II. pp. 239-240.

Desde tiempos inmemoriales han surgido inspiraciones musicales que son el producto de reacciones sociales ante un evento o cadena de eventos que ocurren de manera espontánea o por imposición de circunstancias políticas, económicas o sociales.

Las inspiraciones que sirvieron de base a muchos autores clásicos, desde los tiempos del Monje franciscano Pierlouggi da Palestrina, fueron influenciadas por el ambiente en que vivieron.

La música sacra es la que mejor objetivo ha logrado por haber sido propiciada por ordenes religiosas para ambientar sus celebraciones y entretener a reyes y caudillos.

Con el apoyo de las iglesias, desde el renacimiento, la historia viene registrando la formación de orquestas, coros y solistas de trascendencia mundial.

En la historia reciente, la buena musica del Siglo XX tiene sus raíces en ambientes de convivencia de personas con objetivos comunes.

Así surge el dixieland, que es un estilo de jazz, producto de la improvisación, pero con un capítulo histórico de por medio influenciado por la transformación social que se produjo en el sur de los Estados Unidos tras los cambios lingüísticos de su frontera sur, donde se hablaba Francés y pasó a ser posesión estadounidense luego de la venta que hiciera Napoleón Bonaparte de sus tierras en esa parte del mundo.

Emblema patrimonial

Así hay muchos casos que pueden servir de soporte para esta historia, pero en particular, la República Dominicana ha tenido una enorme influencia por un proceso de adaptación paulatina a las costumbres de otras latitudes donde existen importantes representaciones de emigrantes con costumbres y estilos regionales, según su procedencia.

El merengue se ha ido transformando por no decir deformando y solo aquellos que representan las raíces del pueblo dominicano se mantienen vigentes.

El ritmo mal llamado «bachata», pero aceptado por todos, a pesar de algunos «Mix» desafortunados, se ha ido innovando con la introducción de modernos instrumentos de percusión, mezclándose con otros de diferentes orígenes, algo que no ocurrió con el merengue a pesar de la influencia que tuvo con el folklore sudamericano y la cumbia panameña, principalmente, pero así son las cosas.

La bachata japonesa es real y en los night-clubes suizos, donde contratan bailarinas y músicos bachateros, se paran a bailar todos los comensales al escucharla.

Lo imperdonable siempre ha existido y existirá. Un exceso de celo por nuestra cultura motivó que en la dictadura que gobernó entre 1930-1961, estuviera prohibido el baile del Rock and Roll en muchos lugares, al igual que en México, para no herir con influencias extrañas la tradición musical de una nación.

Lo imperdonable de hoy en día es tener que tragarse una cosa que han bautizado como «musica urbana» con letras y movimientos irrepetibles, de lo cual se ha escrito mucho, pero no se ha hecho nada.

Mi marciano favorito es una serie de ficción que se hizo famosa en la televisión hace más de medio siglo y se trata de un personaje con características de un ser humano, pero procedente del planeta Marte, que aterrizó forzosamente debido a una avería que sufrió su nave.

Un joven reportero llamado Tim O’Hara, que presenció el aterrizaje, por curiosidad periodística, pero de manera muy inocente, le ofreció alojamiento y alimentación en su propia casa, hasta que pudiera reparar su nave y reponerse de algunas lesiones sufridas y luego regresar a su planeta de origen.

La hospitalidad del joven O’Hara le trajo como consecuencia muchas investigaciones, tanto de parte de su vecindad como de las autoridades locales a quienes dijo que su visitante era un tío suyo, apodado Martin.

El tío Martín estaba dotado de muchos poderes para hacer cosas maravillosas a base de su imaginación, pero nunca pudo demostrar que los tenía para reparar su nave averiada.

Mi marciano favorito

Esa serie fue un motivo de entretenimiento para muchos dominicanos y parece ser que influyó tanto en los que vivían aferrados a la televisión de la época y su descendencia que se han llegado a comportar igual que Tim O’Hara, pero con los haitianos y cada quien tiene su “Haitiano Favorito”.

Si la República Dominicana está llena de inmigrantes haitianos ilegales es porque muchos criollos se están beneficiando y por tal motivo necesitan contar con su Haitiano Favorito.

No es menos cierto que la mayoría de los inmigrantes con deseos de trabajar obtienen sus documentos oficiales para poder hacerlo, pero hay seres humanos en este lado de la isla que no miden las consecuencias de tener un ilegal a su servicio, sea de la nacionalidad que sea, por razones económicas, evasión de impuestos y otros tejemanejes.

Por eso, hay muchas mujeres haitianas y de otras nacionalidades, pero ilegales, que lavan, planchan, venden frutas en las calles, hacen servicios personales de intimidad, sirven en bares, hoteles, restaurantes y múltiples oficios mas.

Con igual condición hay extranjeros en la construcción como maestros, varilleros, electricistas, terminadores, pintores, etc.

En agricultura,  producción avícola, vacuna, porcina y otras más, hay tantos que viven de ese rubro que es muy difícil de determinar.

Estamos amenazados por esos hermanos, pero de otros padres, que hasta las autoridades del país parecen tener una venda que les impide darse cuenta de lo que eso representa.

Han acontecido muchos eventos peligrosos, a través del tiempo, que se han pasado por alto o nunca se han divulgado.

Los dos últimos, ocurridos recientemente en Ciudad Juan Bosch y en una de las entradas a Casa de Campo, La Romana, son ejemplos de que se están apoderando de su anhelada aspiración histórica.

No es posible continuar dejando que la gotera siga cayendo sobre la piedra y se evitará que el hoyo siga profundizándose hasta atravezarla.

Con el apasionante estilo de Diario Libre para poner sus artículos de opinión en manos de sus lectores, en su edición del 23 de junio de 2022, nos regala un editorial titulado «Excesos de los legisladores» que expresa lo siguiente:

«Intencionalmente o no, en varios proyectos de ley presentados y algunos ya aprobados por una de las dos cámaras legislativas, subyace una tendencia a coartar la libertad de expresión y de información. Se trata de derechos irrenunciables del ciudadano y que no pueden ser vulnerados bajo ninguna circunstancia en una democracia, en un estado de derecho.

Así lo interpretan diferentes instituciones periodísticas, jurídicas y de la sociedad civil que asisten alarmadas a estos intentos de coartar libertades que ya se daban por asentadas en el país pero cuya integridad hay que vigilar cada día.

Preocupa también que el Poder Legislativo y el Ejecutivo estén invadiendo campos ya definidos en sentencias del Tribunal Constitucional.

Los legisladores están excediendo sus atribuciones y parecen caer en una “inflación legislativa” interesada. Legislan sobre delitos ya tipificados en otras leyes o contravienen sentencias de la máxima autoridad en materia judicial.

En algunos casos, han señalado reputados abogados, privilegian a las personas que ocupan posiciones públicas por encima de los demás ciudadanos».

La historia dominicana está llena de capítulos semejantes y por eso, hoy nos atrevemos a decir qué, equivocarse no es difícil en un país con tantos arrastres privilegiativos.

Pero no se trata de una equivocación como lo define la RAE.

No se trata de un desacierto.

Es algo fríamente calculado.

El Congreso Nacional, aunque está integrado por un alto porcentaje de entes con agigantados desajustes emocionales, tambien cuenta con asesores, que si no son capaces de advertir a muchos practicantes del tejemaneje, entonces son cómplices de ese tipo de vagabundería.

Mientras el presidente de la República Dominicana y miembro del comité ejecutivo nacional del Partido Revolucionario Moderno, Luis Abinader Corona empezaba a destacarse en los titulares de los diarios nacionales por su discurso ante las autoridades recientemente electas por su partido, en otras partes del planeta ocurrían eventos políticos, tales como:

Pérdida de poder representativo en el congreso francés de la coalición que hizo posible la victoria de Macron en la presidencia de esa nación.

Victoria en segunda vuelta electoral lograda por representativos de la izquierda revolucionaria colombiana, otorgando a Gustavo Petro y Francia Márquez el poder para gobernar el país que vio nacer al Gabo y a Camilo Torres.

Es muy probable, que esos trascendentales acontecimientos nublaran o distorsionaran los sentidos de muchos compiladores de noticias en periódicos nacionales y lanzaron un ataque, que luce muy bien calculado, a base de destacar que el discurso es de corte reeleccionista.

Algunos lo calificaron de arenga y otros hicieron evocaciones comparativas con los lineamientos reeleccionistas de Joaquín Balaguer al exhortar a la militancia que «no se puede cambiar de caballo cuando se está vadeando un río».

El discurso pronunciado por Luis Abinader no deja de parecerse a uno, que una vez escuchamos, en boca del líder de los ingenieros Eduardo Estrella y Johnny Jones, quienes formaban parte de los asistentes al acto.

“A paso de vencedores” es casi lo mismo que «No miren pa’trás». Ambas frases miran hacia el futuro e impulsan a un grupo a «echar hacia adelante» con firmeza, como organización que debe mantenerse en el poder por mucho tiempo, aunque no sea con el mismo candidato.

Abinader ha hecho un trabajo que lo hace acreedor del derecho, que constitucionalmente le corresponde: Presentarse como candidato, lo cual no es lo mismo que reelegirse, pero él no ha hablado de eso hasta ahora.

Ahora bien, su partido no puede dormirse. Debe estar alerta, en la calle, haciendo cosas en bien de la comunidad para que la oposición no siga calumniando la gestión gubernamental, queriendo hacer ver que las cosas hechas en el pasado son mejores que las del presente.

Repasar la historia reciente de cualquier nación, pero especialmente de la República Dominicana, es un tema muy delicado.

Las decisiones, en la tierra de uno de los primeros en ser víctima de un cambio de nombres o transformaciones en su personalidad, sigue igual hoy en día.

Basta con recordar que al cacique Guarocuya o Huarocuya, a quien le corría por sus venas esa sangre taína que lo inmortaliza, lo transformaron en Enrique Bejo y lo apodaron Enriquillo con un deliberado propósito y así se ha quedado.

Siempre estarán sujetas a esos cambios que hacen transformar las paginas que se han escrito, sea por una sentencia de un tribunal o por una decisión simple de cualquier mortal interesado.

Lo que se puede decir hasta hoy, sobre muchos casos vistos y oídos en el debate nacional, está sujeto a que mañana empiece a bailotear en ese tipo de opinión pública que se mueve, fundamentalmente,  por intereses de ciertos sectores políticos y económicos.

En febrero de 2021, por ejemplo, la prensa nacional destacó la presencia de un ex administrador del Banco de Reservas de la República Dominicana en la Procuraduría General de la República.

Se divulgó que fue llamado para ofrecer declaraciones vinculadas a la gestión de un ex ministro de Hacienda.

No se ha sabido si el mencionado señor, además de lo dicho, fue interrogado sobre su supuesta participación en uno de los actos de corrupción mas sonoros que se empezaron a investigar al término de la gestión 1996-2000.

Se recuerda que un grupo de funcionarios de esa época fue sometido a la justicia por ser considerado responsables de una presunta estafa al Estado por DOP1,427 millones en el manejo del caso vinculado al Programa de Empleos Mínimo Eventuales (PEME) y Programa de Acción Barrial (PRODABA).

Un expresidente que tiene mucho dinero como para soportar cualquier tipo de gasto por gestiones proselitistas, pero necesita de pruebas fácticas para demostrar su alegada pobreza, debe tener suficiente responsabilidad para rebatir muchas cosas que generan noticias como las que reporta el diario Hoy del 24 de mayo de 2022:

“La defensa del coronel Carlos Piccini Núñez solicitó ayer al Tercer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional dictar sentencia absolutoria a favor de su defendido, afirmando que el Ministerio Público no pudo probar la supuesta participación de su cliente, como beneficiario de parte de los US$3.5 millones de sobornos en el caso de los US$3.4 millones que pagó la empresa Embraer en ocasión de la compra de los aviones Super Tucano que le hizo el Estado dominicano en el 2007.

Al finalizar sus conclusiones en el juicio de fondo que se le sigue a Piccini Núñez y otros implicados en el caso, el abogado Alejandro Tejada dijo que el MP excluyó las pruebas enviadas por la República Federativa del Uruguay, donde aseguró, existen las pruebas de la recepción de US$3,420,000 y su posterior destino.

«De haber sido aportadas, esas pruebas hubiesen excluido al señor Carlos Ramón Piccini Núñez de la acusación inicial, y señalado a los funcionarios públicos no militares, de haber recibido el supuesto soborno..”

La República Dominicana de hoy está bajo el dominio lingüístico de una combinación de cantantes y compositores urbanos que usan términos raramente «entremiliaos como si fuera un zumo de apazote con cañafístola».

Han deformado la forma de bailar bachata, a los merengues típicos le han metido por el medio una cosa que le llaman «dembó» que se baila entre una muchachona meneando las nalgas y un varón sobándola por detrás.

¿Quien había visto eso en los tiempos de Siño Ambrosio?

Los diarios y algunos programas de televisión han hecho reportajes sobre el tema que incluyen escenas con la participación de niños, niñas y adolescentes exhibiendo sus habilidades para hacer competencias practicando dicho baile.

El viejo Mingo, un «jalador» de acordeón de la vieja guardia dice que  «lo’merengue de ante se bailaban «jalando pacá y empujando pallá» y  «si la mujer era pretá y uno se ponía de tracendío, la cosa no se quedaba asina, no…»

«Ahora se fuma de tó, se bebe de tó, se meten droga puyándose con una jeringa, jalan juca, güelen cemento pegasuela y poivo meclao con mile de cosa má» decía Milagro, una vieja vendedora de «mondongo sancochao», quien tuvo que dejar su profesión después de haber sido atracada por «desconocidos»  y despojada de todo lo que llevaba encima.

Las conversaciones entre viejos amigos (o amigos viejos) son anécdotas cargadas de ilustraciones de momentos vividos y análisis de  otros tipos de comportamientos, principalmente en los campos, donde se cogía lo ajeno por necesidad.

En los viejos tiempos, ladrón era quien tenía la «mala maña» de robar de manera continua y no trabajaba.

Para la sociedad, ese era un «ladronazo», «mañoso» o «tira pa’l monte».

Robar para comer era un secreto familiar que no podía comentarse con nadie, ya que generalmente, quien lo cometía, pertenecía a una familia de santurrones o quizás hipócritas que fungían de devotos de la virgencita de la milagrosa, pero no confesaban esos pequeños pecados al cura que iba, de cuando en cuando, a decir una misa en la capilla del lugar.

Si se hacía algún comentario sobre uno de esos robos para comer, se violaba  el honor y la vergüenza que supuestamente estaban por delante en todo y se recuerda la forma de echarle un boche a un muchacho que hablaba de ciertas cosas que debía mantener en secreto.

Siempre se iniciaba con un tratamiento formal de usted, que empezaba más o menos así:

– ¡Papin, venga acá! ¿Qué fue lo que uté le dijo a la vieja Chicha sobre la comía que aquí se cocinó hoy?

– Na’

– ¿Na’? ¿Y qué fue lo que yo oí «clariningo» sobre una pluma y un saco?

– Ah si, pero eso no tiene «na’que vei» con «comía».

-Solamente le dije del vajo de la pluma cuando la queman y la’ceniza se meten en un saco de «jenequén», que también se le pega fuego junto con la basura.

-Pero usté sabe bien que ese pato que se deplumó hoy lo compró Pindingo del «otro lao de la paicela de Pichilo».

-¿Entonce como fue? Primero se la de’prendieron y dipué la prendieron? Eso no se hace cuando se cocina un animai que se compra con dinero sudao gota a gota.

-No trate de enredai la cosa y vete a rezai pa’ que te acuete. ¡Buen jabladorazo! ¡Tu verá cuando llegue Pindingo!

-No tengo sueño. E’muy temprano y yo quiero ir donde Longina a buscar algo que ella me ofreció.

-Esa muchachita siempre tá ofreciendo cosa y nunca cumple. Mejor e’que no te ponga de mojiganga de esa comparona.

-Cada vez que ella me ha ofrecido algo, siempre ha cumplido.

-Yo nunca he vito un regalito de ella que tu haya traído a esta casa.

-Nunca será posible traer lo que ella me regala en el «soberao de la rancheta» de su taita.

-Ten cuidao Papín.! Ya tu ere un hombrecito y si tú le preña esa muchacha a Mongo, va’a tenei que mudaila y haceile una casita aunque sea de yagua.

Tu, ni siquiera cédula tiene. Ten cuidao, vueivo y te lo repito.

Vete a rezai pa’que te acuete, manque sea temprano y deja de daite bombo, que esa muchachita e’muy seriesita y solo se junta con la monja que vienen dei pueblo.

Esa noche, Papín no encontró a su prometida en su casa y se dirigió a la rancheta acostumbrada y tampoco la encontró allí.

Volvió al bohío y preguntó por ella. La respuesta que recibió fue muy convincente:

-Ella le dijo a su mai que iría a un ensayo para una velada que Doña Blanca estaba organizando para el día de la virgen y no quería que nadie lo supiera, porque es una sorpresa para invitar al Padre Morejón y a las monjitas del pueblo.

Así eran las cosas, pero hoy son tan diferentes que a la profesión más antigua del planeta la han convertido en un oficio remunerado con tarifas que deben ser respetadas y pagar una cuota a un sindicato.

Las que exigen sus estipendios en dólares, yipetas, apartamentos y demás facilidades cubiertas por el bondadoso que las conquista, reciben el mote de «chapiadoras», pero ese adjetivo calificativo se lo daban, en otros tiempos, a las humildes señoras que trabajaban, de sol a sol, cortando malezas con un colín afilado, en fincas y conucos rurales. ¡Abismal diferencia!

La promoción del desarrollo económico y social latinoamericano está a cargo de un organismo dependiente de las Naciones Unidas, con sede en Santiago de Chile, que lleva por nombre «Comisión Económica para America Latina y el Caribe (CEPAL)».

Edificio de la CEPAL en Santiago, Chile.

La CEPAL carece de un brazo dinámico para el logro de sus objetivos con mejores impulsos a base de una gestión controlada día a día, según la marcha de los acontecimientos que afecten el cauce normal por donde deben deslizarse las economías de cada país de esta parte del mundo.

Algunos países han dejado de poseer moneda propia, habiendo tenido que recurrir al dólar estadounidense como unidad de pago de sus transacciones externas e internas.

Otros estarán en ese ánimo, pero no deja de haber una cierta inseguridad para llegar a una decisión tan trascendental, debido al arraigado apego que existe a los tradicionales parámetros inspirados por las formulas trazadas por ilustres clásicos de las ciencias económicas y sociales.

En muchos países, casi todas las operaciones importantes de su mercado interno, se están transando en dólares estadounidenses aún cuando se finiquiten en el equivalente de la moneda oficial.

Los bancos centrales de cada país emisor de su propio signo monetario, sea en forma metálica o en billetes impresos sobre cualquier sustrato o material disponible en el mercado, tienen que incurrir en costos de gran consideración para poder acuñar o imprimir sus especies.

Todo esto, sumado al procesamiento interno, transporte, seguridad y demás costos incidentales en que incurren para poder suplir las necesidades de efectivo de cada país, se convierte en el rubro de mayor impacto en el gasto corriente de cada entidad emisora.

La sumatoria de cada partida de gasto en que se incurre, supera considerablemente el valor facial de cada signo monetario, lo cual significa, que al no obtenerse señoreaje, sino pérdidas cuantiosas, se reflejan como un impacto negativo sobre la población debido a la necesidad de tener que usar las reservas internacionales para cubrir ese tipo de déficit.

Los sistemas de pago electrónicos son el vehículo más eficiente que se ha concebido para realizar las liquidaciones interbancarias.

Esa iniciativa ha hecho que la expedición de cheques esté cayendo vertiginosamente y hasta la haga desaparecer por completo.

Si América Latina contara con un patrón monetario virtual único, tipo criptomoneda, la entidad que debería regular su emisión debería ser la CEPAL, por tener una personería jurídica al amparo de las Naciones Unidas y un amplio dominio de las estadísticas económicas de cada país miembro, al igual que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

La forma de llevar a cabo esta iniciativa, que sería un punto de la agenda correspondiente a la anunciada Década de Acción, puede tener varias vertientes que no son necesarias considerar por el momento.

Será mejor someterla a la consideración y opinión del equipo técnico de cada banco central latinoamericano.

(Centro de retención vehicular El Coco)

La existencia de un centro para retención de vehículos, cuya circulación se ha considerado restringida por las razones previstas en la Ley 63-17, vigente en la República Dominicana desde el año 2017, es un dolor de cabeza.

Para el manejo de sus operaciones, es obligatorio agotar un protocolo impuesto por la propia ley que, entre otras cosas prevé en su artículo 321 la retención temporal de los vehículos involucrados en la comisión de infracciones y establece un plazo de hasta sesenta (60) días calendario, para su retiro del centro.

No es casual, sino rutinario, que el papeleo que es necesario reunir para retirar un vehículo de ese infierno terrenal se tome mucho más de sesenta días.

Por eso, el efecto acumulativo va creciendo permanentemente y cada día el balance entre entradas y salidas resulta positivo en términos de entradas.

Las oficinas del Estado que proporcionan el servicio de emitir la documentación soporte para avalar la propiedad de un vehículo retenido no pueden trabajar a un ritmo que vaya acorde con la necesidad de acelerar el proceso de limpieza y organización del recinto, por múltiples razones que conoceremos más adelante.

En fecha 7 de abril de 2022, el Listín Diario trae consigo un reportaje, interesante pero no convincente, sobre lo que se ve allí:

“El canódromo: un cementerio de chatarras

SE ENCONTRÓ ALLÍ UN AMBIENTE TENSO DEBIDO A LA GRAN MULTITUD EN LAS AFUERAS DEL CANÓDROMO, LA MAYORÍA MOLESTAS Y DESESPERADAS (sic) POR LA TARDANZA EN LA ENTREGA DE LOS VEHÍCULOS Y ALEGANDO INCAUTACIONES INJUSTIFICADAS

yariel.ferreras@listindiario.com

(Entre Paréntesis) Sin propósito de desmedro de las mas excepcionales dotes que pueda tener un o una pasante a una profesión delicada como es la comunicación social, es bueno saber que, la persona que elaboró la primera de una serie de entregas fue presentada por el Listín Diario hace quizás tres meses como estudiante de comunicación social de la Universidad Tecnológica de Santiago.

Descrita como inclinada por el área artística que le apasiona el baile y cantar en presentaciones tales como festivales de la voz y se considera como una persona reservada, soñadora e inteligente.

Le apasiona la escritura y decidió participar en PPA (suponemos que se trata de un Proyecto Participativo de Aula) por una asignación universitaria. “Yo vine al Listín Diario a realizar una tarea que consistía en entrevistar a un redactor y en ese proceso entrevisté a un PPA de ese entonces, Él me invitó a ingresar al programa. No estaba muy segura, pero tras haberlo hablado con mi madre y pensarlo bien, decidí participar”.    

Esa novel reportera se sometió o la sometieron a una prueba que quizás se la encomendaron a un veterano y la delegó en esa entusiasmada pasante y escribió lo siguiente: (cierra paréntesis)

Santo Domingo, RD

Las deficiencias en la atención y la gran cantidad de vehículos retenidos que procuran conductores durante días sin ningún resultado, contribuyen al desorden que prevalece en el Centro de Retención Vehicular de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), ubicado donde funcionaba el antiguo Canódromo.

Un equipo del LISTÍN DIARIO visitó ayer la instalación ubicada en la intersección de las avenidas República de Colombia y Monumental, con el objetivo de conocer sobre el destino final de muchos vehículos incautados por violaciones a las leyes y el proceso que deben realizar sus propietarios para retirarlos.

Sin embargo, se encontró allí un ambiente tenso debido a la gran multitud en las afueras del Canódromo, la mayoría molestas y desesperadas por la tardanza en la entrega de los vehículos y alegando incautaciones injustificadas.

Las primeras personas llegaron al centro cerca de las 5:00 de la mañana, según contaron, y no fue hasta las 9:00 cuando comenzaron a “recibir” los servicios, aunque permanecían en el lugar sin ninguna solución.

Atiborrado

Al Canódromo llevan vehículos incautados a causa de alguna infracción u otros inconvenientes. Todo el proceso de lo que pasará con los vehículos se hace con la Digesett, incluido el pago de las multas.

Cuando todo el proceso requerido es agotado, la misma institución es la encargada entregar el vehículo.

Dentro del lugar se encuentran autos, motocicletas y otros medios de transporte de todo tipo y tamaño. Incluso hay un edificio de tres plantas colmado de motocicletas. Lleno tanto de árboles como de vehículos, muchos de ellos se ven en condiciones deplorables y arropados por los arbustos. Toda esa zona ocupa un gran espacio y allí se encuentran los vehículos que han sido confiscados por alguna u otra razón.

El señor Reyes Abreu declaró a LISTÍN DIARIO que todas las personas presentes, en su mayoría hombres, son propietarios de motocicletas, las cuales habían sido incautadas por “disparates”.

Llueven quejas

La motocicleta de Reyes fue confiscada el pasado viernes debido a que circulaba con la licencia de su hijo, pero hasta ayer no lo había recuperado.

“Hasta el acta de nacimiento de mi abuela traje yo hoy”, contó con sarcasmo, refiriéndose a los papeles que se requieren para realizar el proceso de retiro.

Aunque a Reyes le incautaron su motocicleta por violación a la ley de tránsito, algunos alegan que han mostrado todos sus documentos al día y aún así les llevan los vehículos.

“Usted puede andar legal y como quiera se lo llevan”, vociferó un señor que también procuraba su unidad. Además, declaró que en gran parte de los casos no les piden ni el seguro, ni la cédula, ni otros papeles de identificación, sino que “es para arriba de una vez (una grúa)”.

“Esa gente abusa de los infelices, de los padres de familia que trabajan, el hombre que trabaja aquí no vale nada”, expresó, tratando de soltar todo el enojo acumulado.

Mientras el equipo del LISTÍN estuvo en el lugar, por lo menos dos grúas ingresaron a la estructura repletas de motocicletas. Como explicación, los presentes dijeron que de 20 vehículos que salen, entran “hasta 200” cada día.

Un joven contó que del centro de retención había salido una motocicleta que tenía unos 10 meses allí, e incluso hay muchos que tienen más tiempo, tanto que hasta se dañan”.

Los ciudadanos comunicaron que todos los días dejan esa fila en condiciones similares, con personas que tienen más de tres días yendo al Canódromo sin poder resolver nada. Algunos denunciaron que, cuando llegan vehículos buenos y nuevos, supuestamente les quitan piezas para venderlas y extravían otras cosas.

Un usuario dijo que le acababan de incautar el motor, pero un oficial se llevó las llaves del vehículo. Cuando acudió al Canódromo para hablar con las autoridades pertinentes, una de ellas le respondió con un “¿Qué usted quiere que yo haga?”.

Pero no son solo conductores de motos con múltiples quejas. Robinson Mejía declaró que desde el miércoles asiste al lugar que describió como “un desorden” para recuperar un automóvil.

“Aquí no hay ni una ventanilla de información, tú vienes aquí a las buenas de Dios a averiguar cuál es el procedimiento. Estuve aquí ayer desde las 6 de la mañana y tuve que volver hoy. Aquí hay un desorden en la fila y no se arma una desgracia porque Dios es grande”, dijo visiblemente molesto.

Sin multas

Pero el problema más grande no es ese, sino que las patrullas traen los motores sin multa alguna, por lo que tienen que registrarlas en el sistema.

Una gran parte de esos hombres se encontraba ayer formando una fila para pagar una multa y averiguar por qué el motor fue enviado al Canódromo, ya que algunos ignoraban la razón.

Una vez allí hay que pagar la multa y esperar a que el sistema suba para así tener la oportunidad de realizar todo el proceso de retiro”.

El Listín Diario es el periódico más antiguo de la República Dominicana y está lleno de lecciones:


Siempre ha tenido al frente a un grupo de profesionales que han llevado en sus venas las enseñanzas del maestro por excelencia del periodismo dominicano, Don Rafael Herrera Cabral, quien eternizó en un editorial, comparable al padrenuestro de los creyentes, lo que todo comunicador debe tomar en cuenta al escribir:

EL MISTERIO DE LA PALABRA: “Las palabras tienen virtudes mágicas. Su poder de evocación es enorme. Ellas transforman el mundo, porque su contenido espiritual es tan amplio cuanto sea posible concebir por el ser humano. Y algunas hasta van más allá de la simple apreciación, y conducen el pensamiento por sendas ignoradas, en descubrimiento de nuevas realidades.

Pero así como son útiles, también ocasionan numerosos daños. Han sido creadas en la realidad y en el sueño. Y describen la realidad y anuncian lo imprevisible que solamente es perceptible en ciertos estados de ensoñación.

Con una palabra se dice, pero sobre todo se calla. Porque si son afirmaciones, también encierran negociaciones, porque el ser se esconde en ellas para vivir una existencia propia, en un mundo peculiar que no es valedero sino para quienes estén en el secreto.

Se transforman las palabras como los sentimientos. Son entes vivos, fulgurantes, oscuros, tristes, alegres, apasionados y fríos.

Se vulgarizan con el uso frecuente. Se hacen elevadas, señeras, dominantes, intangibles. Significantes y traicioneras, lúcidas y oscuras, las palabras conducen, desvían, trastruecan, designan, confunden, orientan, construyen, matan.

Para usarlas es menester su amistad, su conocimiento, como ciertas materias químicas que cuando manejadas inadvertidamente, equivocadamente generan nuevos cuerpos casi siempre peligrosos.

Medio seguro de comunicación, alejan, sin embargo, rompen vínculos, establecen fronteras y barreras insalvables.

Porque las palabras, ¡ay las palabras¡, tienen poderes mágicos.”

Esos poderes mágicos de las palabras se eternizan y sirven de guía desde que se escribió en el Génesis “Hágase la luz” y la luz quedó hecha.

Unas cuantas palabras de un alto funcionario de Alemania Oriental precipitaron la caída del Muro de Berlín.

Guenter Schabowski, portavoz del gobierno de la RDA, sencillamente dijo en una conferencia de prensa que las restricciones de viaje para los ciudadanos del este serían levantadas y ante una intervención periodística respondió: «Esto ocurre, que yo sepa… inmediatamente… sin demora».

No fue necesario decir más nada para que miles de personas se fueran hacia el Muro, exigiendo a los guardias que abrieran las puertas.

A los 9 y 20 minutos de la noche del 9 de noviembre 1989 en el paso fronterizo de Bornholmer dejaron pasar a los primeros ciudadanos de la RDA hacia Berlín Occidental.

En República Dominicana, la frase “borrón y cuenta nueva” ha sido un modelo que ha perjudicado notablemente a todos.

Por eso y mucho más, siempre habrá que repetir que las palabras tienen poderes mágicos.

Si volvemos al principio, nos daremos cuenta de que el primer reportaje sobre el canódromo publicado por el Listín Diario en fecha el 7 de abril de 2022 bajo la pluma de una pasante amateur se convirtió en una bomba contentiva de gasolina de alto octanaje.

Se destapó un cominero colectivo enorme, empezando por la línea editorial del Listín, que el día siguiente se expresó en términos quizás atrevidos al expresar que “sin entrar en consideraciones de fondo sobre la legalidad de los conceptos de “retención” o “incautación” por los cuales los dueños de esos vehículos han sido penalizados, el desorden actual del Canódromo da lugar a la existencia de prácticas abusivas e ilícitas, como la sustracción de piezas, según las quejas recibidas por este diario”.

Los días siguientes, las páginas del mismo Listín dieron cabida a varios reportajes llenos de minucias chismográficas que no pasan de ser impresiones recogidas de personas “aquejadas” por no haber podido recuperar vehículos retenidos.

Muchos consideran que el hecho de que una autoridad de elevada categoría como es el Defensor del Pueblo hiciera una inesperada visita al recinto y, quizás sin darse cuenta, armara un tejemaneje inexplicable fue inducido por dichos reportajes.

De ahí en adelante, las cosas han tomado otro matiz.

El Defensor del pueblo entró hasta las oficinas del Centro con un grupo de personas, entre ellas periodistas, pero hasta ahora no se sabe cómo pudo llegar a ese destino, ya que no se ha dicho nada acerca de lo acontecido en el portón de acceso al lugar y cual fue la actitud de los centinelas.

Varios reportes de prensa dan cuenta de que un acompañante del Defensor del Pueblo fue agredido físicamente y la Sociedad Dominicana de Diarios deploró y censuró la agresión de que fueron objeto los periodistas y reporteros durante la visita.

La cosa sigue tomando un camino encumbrado y el Defensor del Pueblo visita al Presidente de la República para ponerlo al corriente de lo ocurrido y sale en la prensa un titular que dice: “Abinader promete sanciones a quienes borraron datos del celular de LISTIN DIARIO”, detallando que habrá consecuencias contra los agentes de la Digesett actuantes.

A partir de esas declaraciones del primer magistrado de una nación donde se pregona la independencia del Ministerio Público, las cosas toman un curso muy extraño.

Lo último que se ha visto es que la Iglesia Católica se ha metido en el medio, sugiriendo que el Canódromo sea desmantelado y no hace ninguna sugerencia práctica al respecto, olvidando que hay varios recintos adicionales que, con el mismo fin, existen en diversas localidades del país.

Al momento de concluir con estas páginas, inspiradas por una visita hecha durante el pasado fin de semana por los alrededores del Centro de Retención vehicular y habiendo conversado con los custodios del portón de entrada, habrá que analizar, si detrás de todo, pudiera haber un interés especial para que las cosas cambien y no necesariamente se contemplen las previsiones legales.  

Hasta aquí lo que es posible decir al respecto sin dejar de recordar que el Listín de hoy, 18 de abril de 2022, trae consigo un nuevo titular: “El otro canódromo, el de Villa Mella”.

Ojalá que el gobierno cierre las puertas a todo tipo de especulación periodística y tome acciones al amparo de las leyes y reglamentos que rigen la materia, sin incurrir en algo así como un pecado igual o semejante a una enfiteusis inducida.  

Esta es una historia que sucedió en la fiesta de cumpleaños de la abuela de un amigo, oriundo de un lugar cercano a Miches, municipio de la provincia El Seibo, República Dominicana, donde la naturaleza ha puesto todo su empeño para dotar esta región de los más bellos paisajes.

Como Miches es una comunidad con algo mas de 20,000 habitantes donde casi todos se conocen, se hacen muchas historias sobre los intentos de la mayoria de la gente que alli reside, para viajar a Puerto Rico en embarcaciones que se dedican al transporte clandestino de pasajeros que «buscan» un mundo mejor en la isla del encanto.

Era el octogésimo cumpleaños de mamá Chila y para la celebración fueron invitados muchos amigos de la familia, el alcalde, el cura de la parroquia, el oficial superior de la comandancia del puerto marítimo de la región y un compadre de la señora que había sido güirero de un trío de música típica, que en varias ocasiones amenizó fiestas celebradas por Doña Chila.

Estaba programado que el güirero retirado, apodado Cuchimbo, sería quien bailara el primer merengue que se tocara en el cumpleaños, después de partir la torta simbólica que tenía encima la cantidad de años cumplidos, pero en números romanos.

Casi nadie interpretaba que LXXX tenía ese significado y empezaron a hacer conjeturas sobre si eso era algo especial, si eran las iniciales del nombre de su difunto esposo, hasta que uno de los presentes dijo que eso era una marca de un carro nuevo que le iban a regalar a la anciana.

Esa apreciación corrió como la pólvora entre todos los presentes y las murmuraciones no se hicieron esperar.

– Quién fue que compró el carro?

– Esa señora no hará nada con un carro, no sabe manejar ni puede pagarle un sueldo a un chofer.

-Quizás fue el nieto que hace tiempo se fue en yola.

Mientras crecían los comentarios. el cura se acercó a la mesa y empezó a impartir bendiciones por la hermosa celebración, expresando sus parabienes y los mejores deseos por la cristianización del mundo para un futuro mejor.

Los aplausos eran interminables y se levantaron muchos vasos de aguardiente al grito en coro de Salud… dios la bendiga siempre..!

Entró Kililo a la fiesta, un borrachito que ha  acostumbrado a la población a verlo  con un interminable frasco en las manos conteniendo unas cuantas onzas de su tradicional bebida predilecta.  Una mezcla de las marcas que le obsequiaban algunos amigos cuando estaban tomando en las pulperías del lugar.

El cura, quien lo conocía por su florido lenguaje y sus sorpresivas incursiones a la capilla de San Antonio, usó el protocolo adecuado para recibirlo.

Kililo le pidió el micrófono y  pensando que el sacerdote era el único que sabía leer en números romanos, dijo:

Padre, estos críos de cabra ahítos de acerbas frutillas de anacardiáceas que están aquí, gracias a la gentil convocatoria hecha por la excelsa dama homenajeada por un aniversario más de su prolífica existencia,  no tienen el privilegio del que usted goza como sacerdote católico romano y por ende ignoran lo que quieren decir esas cuatro letras que están encima del bizcocho.

Levantando su botella para hacer la libación del liquido contenido en la misma, continuó con su discurso:

Para que no sigan diciendo que esa es la marca de un «cocote largo» que le van a regalar a la vieja, como usted conoce de números romanos, encarecidamente le propongo a su autoridad eclesiástica, explicar a los honorables munícipes y demás concurrentes, el significado de esas cuatro letras.

La respuesta sabia del sacerdote no se hizo esperar.

Mi formación académica no llegó tan lejos mi estimado Kililo. A pesar de que recuerdo muy bien un reloj con números romanos que había en el seminario, me atrevo a decir a esta gentil comunidad, que en ese reloj no aparecía la letra ele. Pasen una feliz noche que yo me retiro a mi recinto.