Archivo por meses: julio 2022

El 22 de julio de 2022, se cumplieron 525 años de la primera “reforma agraria” que se hiciera en la Hispaniola, por orden de los reyes católicos.

Una acción cargada de ambiciones desmedidas, avaricia en grado superlativo y muchas cosas más, propia de los geniales gendarmes de las tierras descubiertas por el intruso genovés que todos conocen, que vale la pena leer, estudiar y discutir, gracias a un documento que obtuvo la Universidad Nacional Autónoma de México en los archivos del Ducado de Veragua(*)

Isabel y Fernando

Empecemos:

“CARTA PATENTE DE LOS REYES DE CASTILLA AL ALMIRANTE CRISTÓBAL COLÓN DICTÁNDOLE LA NORMATIVA DE CÓMO DEBERÍAN REALIZARSE LOS REPARTOS DE TIERRAS EN LA ISLA ESPAÑOLA.

Medina del Campo, 22 de julio, 1497

Don Fernando y doña Isabel

A don Cristóbal Colón, nuestro almirante de las Indias del mar océano

Por cuanto por parte de algunas personas que están avecindadas en la isla Española, y de otras que se quieren avecindar en ella, nos fue suplicado les mandásemos dar y señalar en la dicha isla tierras en que ellos pudiesen sembrar pan y otras semillas; y plantar huertas y algodones, y linares y viñas, y árboles y cañaverales de azúcar, y otras plantas; y hacer y edificar casas y molinos e ingenios para el dicho azúcar y otros edificios provechosos y necesa­rios para su vivir: lo cual es nuestro servicio y bien y utilidad común de los moradores de la dicha isla.

Por ende, por la presente, damos licencia y facultad a vos, don Cristóbal Colón, nuestro almirante del mar océano y nuestro virrey y gobernador en la dicha isla, para que en todos los términos de ella podáis dar, y déis y repartáis a las tales personas, y a cada uno de los que ahora viven y moran en la dicha isla y a los que de aquí en adelante fueren a vivir y morar en ella, ·las tierras y montes y aguas que vos viéreis que a cada uno de ellos se debe dar y repar­tir, según quien fuere y lo que nos hubiere servido, y la condición y calidad de su persona y vivir.

Limitando y amojonando a cada uno lo que así le diéreis y repartiéreis para que aquello haya y tenga y posea por suyo y como suyo; y lo use y plante y se aproveche de ello, con facultad para poderlo vender y dar, y donar y trocar y cambiar, y enajenar y empeñar, y hacer de ello y en ello todo lo que quisiere y por bien tuviere, es como cosa suya propia habida dé justo y derecho título. Obligándose las tales personas de tener y mantener vecindad con su casa
poblada en la dicha isla Española por cuatro años primeros siguientes, conta­dos desde el día que les diéreis y entregáreis las tales tierras y haciendas.

Harán en las dichas islas casas y plantarán las dichas viñas y huertas en la manera y cantidad que a vos bien visto fuere, con tanto que en las tales tierras y montes y aguas que así diéreis y repartiéreis las tales personas no puedan tener, ni tengan, jurisdicción alguna civil ni criminal, ni cosa acotada ni dehesada, ni término redondo más de aquello que tuvieren cercado de una tapia en alto. Y que todo lo otro descercado, cogidos los frutos y esquilmos de ello sea pasto común y baldío a todos.


Asimismo reservamos para Nos el brasil y cualquier metal de oro y plata, y otro metal que en las tales tierras se hallare. Y asimismo que las tales personas a quien diéreis y repartiéreis las dichas tierras no puedan hacer, ni hagan, en ellas ni en parte de ellas cargo ni descargo alguno de metal, ni de brasil, ni de otras cosas algunas de las que a Nos pertenecen y de que por nuestro manda­do se ha de hacer cargo y descargo. Y que solamente ellos puedan sembrar y coger y llevar y gozar los frutos de pan y semillas, y árboles y viñas y algodonales que en las dichas tierras sembraren y cogieren como dicho es.


Y queremos y mandamos que las tierras que vos diéreis y repartiéreis en la manera que dicho es, ningunas ni algunas personas no se las tomen ni ocu­pen, ni les pongan en ellas ni en parte de ellas embargo ni impedimento algu­no, mas libremente se las dejen tener, y poseer y usar y gozar de ellas según que en esta carta se contiene. Y los unos ni los otros no hagáis, ni hagan, en deal por alguna manera so pena de la nuestra merced y 10,000 maravedís para la nuestra Cámara a cada uno que lo contrario hiciere”.

*Archivo del duque de Veragua. Publicado en Colección viajes, t. II. pp. 239-240.

Desde tiempos inmemoriales han surgido inspiraciones musicales que son el producto de reacciones sociales ante un evento o cadena de eventos que ocurren de manera espontánea o por imposición de circunstancias políticas, económicas o sociales.

Las inspiraciones que sirvieron de base a muchos autores clásicos, desde los tiempos del Monje franciscano Pierlouggi da Palestrina, fueron influenciadas por el ambiente en que vivieron.

La música sacra es la que mejor objetivo ha logrado por haber sido propiciada por ordenes religiosas para ambientar sus celebraciones y entretener a reyes y caudillos.

Con el apoyo de las iglesias, desde el renacimiento, la historia viene registrando la formación de orquestas, coros y solistas de trascendencia mundial.

En la historia reciente, la buena musica del Siglo XX tiene sus raíces en ambientes de convivencia de personas con objetivos comunes.

Así surge el dixieland, que es un estilo de jazz, producto de la improvisación, pero con un capítulo histórico de por medio influenciado por la transformación social que se produjo en el sur de los Estados Unidos tras los cambios lingüísticos de su frontera sur, donde se hablaba Francés y pasó a ser posesión estadounidense luego de la venta que hiciera Napoleón Bonaparte de sus tierras en esa parte del mundo.

Emblema patrimonial

Así hay muchos casos que pueden servir de soporte para esta historia, pero en particular, la República Dominicana ha tenido una enorme influencia por un proceso de adaptación paulatina a las costumbres de otras latitudes donde existen importantes representaciones de emigrantes con costumbres y estilos regionales, según su procedencia.

El merengue se ha ido transformando por no decir deformando y solo aquellos que representan las raíces del pueblo dominicano se mantienen vigentes.

El ritmo mal llamado «bachata», pero aceptado por todos, a pesar de algunos «Mix» desafortunados, se ha ido innovando con la introducción de modernos instrumentos de percusión, mezclándose con otros de diferentes orígenes, algo que no ocurrió con el merengue a pesar de la influencia que tuvo con el folklore sudamericano y la cumbia panameña, principalmente, pero así son las cosas.

La bachata japonesa es real y en los night-clubes suizos, donde contratan bailarinas y músicos bachateros, se paran a bailar todos los comensales al escucharla.

Lo imperdonable siempre ha existido y existirá. Un exceso de celo por nuestra cultura motivó que en la dictadura que gobernó entre 1930-1961, estuviera prohibido el baile del Rock and Roll en muchos lugares, al igual que en México, para no herir con influencias extrañas la tradición musical de una nación.

Lo imperdonable de hoy en día es tener que tragarse una cosa que han bautizado como «musica urbana» con letras y movimientos irrepetibles, de lo cual se ha escrito mucho, pero no se ha hecho nada.

Mi marciano favorito es una serie de ficción que se hizo famosa en la televisión hace más de medio siglo y se trata de un personaje con características de un ser humano, pero procedente del planeta Marte, que aterrizó forzosamente debido a una avería que sufrió su nave.

Un joven reportero llamado Tim O’Hara, que presenció el aterrizaje, por curiosidad periodística, pero de manera muy inocente, le ofreció alojamiento y alimentación en su propia casa, hasta que pudiera reparar su nave y reponerse de algunas lesiones sufridas y luego regresar a su planeta de origen.

La hospitalidad del joven O’Hara le trajo como consecuencia muchas investigaciones, tanto de parte de su vecindad como de las autoridades locales a quienes dijo que su visitante era un tío suyo, apodado Martin.

El tío Martín estaba dotado de muchos poderes para hacer cosas maravillosas a base de su imaginación, pero nunca pudo demostrar que los tenía para reparar su nave averiada.

Mi marciano favorito

Esa serie fue un motivo de entretenimiento para muchos dominicanos y parece ser que influyó tanto en los que vivían aferrados a la televisión de la época y su descendencia que se han llegado a comportar igual que Tim O’Hara, pero con los haitianos y cada quien tiene su “Haitiano Favorito”.

Si la República Dominicana está llena de inmigrantes haitianos ilegales es porque muchos criollos se están beneficiando y por tal motivo necesitan contar con su Haitiano Favorito.

No es menos cierto que la mayoría de los inmigrantes con deseos de trabajar obtienen sus documentos oficiales para poder hacerlo, pero hay seres humanos en este lado de la isla que no miden las consecuencias de tener un ilegal a su servicio, sea de la nacionalidad que sea, por razones económicas, evasión de impuestos y otros tejemanejes.

Por eso, hay muchas mujeres haitianas y de otras nacionalidades, pero ilegales, que lavan, planchan, venden frutas en las calles, hacen servicios personales de intimidad, sirven en bares, hoteles, restaurantes y múltiples oficios mas.

Con igual condición hay extranjeros en la construcción como maestros, varilleros, electricistas, terminadores, pintores, etc.

En agricultura,  producción avícola, vacuna, porcina y otras más, hay tantos que viven de ese rubro que es muy difícil de determinar.

Estamos amenazados por esos hermanos, pero de otros padres, que hasta las autoridades del país parecen tener una venda que les impide darse cuenta de lo que eso representa.

Han acontecido muchos eventos peligrosos, a través del tiempo, que se han pasado por alto o nunca se han divulgado.

Los dos últimos, ocurridos recientemente en Ciudad Juan Bosch y en una de las entradas a Casa de Campo, La Romana, son ejemplos de que se están apoderando de su anhelada aspiración histórica.

No es posible continuar dejando que la gotera siga cayendo sobre la piedra y se evitará que el hoyo siga profundizándose hasta atravezarla.