Un sueño anhelado

Por: José C. Taveras Rivas, para Los elefantes nunca olvidan.

Introducción

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha hecho público un importante documento titulado “Futuro del maíz en los trópicos”,  en el cual,  su autor, R. L. Paliwal destaca la importancia de cosechar maíz en los paises tropicales.

Por otra parte, la República Dominicana, a través  del Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA), recientemente dio un paso importante al entregar fondos a la Cooperativa de Productores de Maíz de La Ceiba, en San Juan de la Maguana, para la terminación de una planta procesadora que tiene por objetivo asegurar una manipulación apropiada del grano, mejorar las condiciones para lograr más calidad en la nutrición de los dominicanos y como materia prima para la producción de alimentós para animales para consumo humano.

También se dio a conocer, que de común acuerdo con el Ministerio de Agricultura, en Vallejuelo, se está sembrando una variedad de maíz, cuya producción es adquirida por la Cervecería Nacional Dominicana para usarla como materia prima.

En nuestra opinión, es un gran paso de avance para que aprendamos a sacar el mejor provecho de este importante cereal de ciclo corto, para lo cual contamos con enormes extensiones de terreros aptos para su cultivo.

Tomando en cuenta la trascendencia del estudio divulgado por la FAO, nos permitimos reproducir parcialmente algunos párrafos:

“Futuro del maíz en los trópicos

R.L. Paliwal

Muchos profesionales que trabajan en el desarrollo del maíz tropical creen que su futuro en esas áreas es mas prometedor de lo que fue en el pasado y de lo que es en la actualidad. El aumento de la productividad del maíz, su producción y utilización en los trópicos no son una elección sino una necesidad.

Muchos países en los trópicos están sometidos a una fuerte presión demográfica y encaran una alta tasa de incremento de la población. Estos miles de millones de personas no solo deben ser alimentados a niveles de sustentación sino que deben urgentemente mejorar su nivel nutricional, especialmente los sectores de menos recursos.

El potencial para incrementar la producción de maíz que satisfaga esas necesidades alimenticias es sin duda superior en el caso del maíz que en el de otros cereales.

La calidad nutricional del maíz puede ser mas fácilmente mejorada con los métodos convencionales de fitomejoramiento y con las tecnologías emergentes de ingeniería genética.

Los usos diversificados del maíz como alimento llevarán a un mayor consumo per capita y de su demanda.

Con un mejoramiento de la economía y un aumento del ingreso per capita en los países en desarrollo -muchos de los cuales se encuentran en las zonas tropicales- acompañados por el consecuente mejoramiento en el poder adquisitivo, muchas personas mas podrán permitirse adquirir y consumir proteínas animales, lo cual llevará a una demanda mayor aún de maíz (Byerlee y Saad, 1993; Pingali y Heisey, 1996).

Con un incremento a nivel mundial de la demanda de maíz como alimento para animales y el potencial de mejoramiento de la producción de maíz en los trópicos, este podría llegar a ser el cereal mas importante en las próximas décadas, tanto en lo que se refiere al área cultivada como al volumen de su producción.

Hay indicadores positivos de que la producción podría ser aumentada para satisfacer esos desafíos por medio de una revolución del maíz, algo que se entrevé en el horizonte y necesita ser estimulado para materializarse.

La mayor parte del incremento de la producción de maíz provendrá de un incremento de la productividad. El aumento del área del maíz tendrá, comparativamente, un impacto menor, si bien se espera que el maíz participe mas y mas en rotaciones intensivas de cultivos y se expanda a nuevos ambientes.

El  maíz es una planta tropical, pero su potencial de rendimiento es bajo en los ambientes tropicales típicos, con altas temperaturas diurnas y nocturnas. Su potencial de rendimiento se expresa mejor en ambientes templados y subtropicales con altas temperaturas diurnas y noches frescas; el cultivo del maíz en los trópicos continuará a moverse hacia ambientes con temperaturas nocturnas mas bajas; esa expansión estará basada en consideraciones económicas.

Por otro lado, los tipos de maíz con alto potencial de rendimiento en ambientes verdaderamente tropicales serán posiblemente desarrollados a partir de una intensa hibridación y con la ayuda de la ingeniería genética para la transferencia de genes.

Una combinación de cultivares superiores y de tecnología de producción bajo condiciones especiales y el desarrollo de infraestructura para los insumos, la comercialización y la utilización del maíz son cada vez mas evidentes en algunos ambientes tropicales.

Esto llevará a un cambio de la ubicación del maíz como cultivo de subsistencia a un cultivo comercial.

Los híbridos y las variedades de polinización abierta mejoradas, desarrollados con el uso eficiente de la heterosis, contribuirán significativamente al aumento de la productividad en muchos ambientes, tales como en situaciones de alto potencial de rendimiento, de productividad media y marginal y de cultivos de subsistencia.

El mayor énfasis en el objetivo del desarrollo de cultivar es para situaciones específicas de cultivo, acelerará la productividad general y aumentará su producción.

En forma similar a la situación que se encuentra en los ambientes templados, no existe evidencia de un techo en el potencial genético del rendimiento del maíz tropical (Duvick, 1997).

De hecho, las mayores ganancias genéticas pueden ser obtenidas en el futuro en el maíz tropical. El mejoramiento convencional continuará a ser el enfoque dominante para el desarrollo de cultivares superiores, si bien las herramientas que proporciona la biotecnología jugarán un papel cada vez mayor en el fitomejoramiento práctico (Duvick, 1996; Smith y Paliwal, 1996).

El maíz híbrido tendrá cada vez mas lugar en el incremento de la productividad y producción del maíz, pero aun así, las variedades de polinización abierta mantendrán una participación importante.

Existen posibilidades de la transferencia de sistemas de reproducción apomíctica al maíz, por lo que en este caso la ventaja de la heterosis podría ser mejor explotada por los agricultores que pudieran preferir continuar cultivando variedades de polinización abierta (CIMMYT, 1996).

Con la descentralización de las actividades de investigación de los centros internacionales a sus programas regionales y con los programas nacionales basados en los sitios con problemas específicos, los nuevos germoplasmas mejorados podrán ser mas aceptables para los agricultores.”

Creo que es suficiente lo transcrito hasta ahora del mencionado documento divulgado por la FAO y a manera de colofón, el entusiasmo que generan los anuncios hechos por el gobierno dominicano acerca de sus iniciativas para fomentar el cultivo del maíz, nos hace pensar en la creación de una entidad que convierta en realidad la Industria Nacional del Maíz.

Lo bueno y lo malo siempre será colocado en una balanza.

Hay criterios bien definidos que indican parámetros para la selección de una cosa u otra.

Los que han probado el uso de drogas no son felices con otras cosas que la sociedad considera como buenas.

Se apasionan por lo que les provoca alteración de los sentidos y hasta desgasta el organismo con más rapidez que como sería bajo un régimen de vida libre de sustancias adictivas.

En los tiempos en que fumar era un placer que se disfrutaba plenamente en cualquier ambiente, la gente consumía cigarrillos de marcas exquisitas, los resguardaba en estuches de lujo confeccionados en costosas pieles recubiertas con oro y diamantes y portaba hermosas petacas de metales nobles para conservar algunas dosis de su licor favorito.

Era un lujo sin restricciones hasta que empezaron a descubrirse daños en el organismo de fumadores y adictos al alcohol.

Surgieron los alcohólicos anónimos y los letreros de advertencia de riesgo en los envases de bebidas y cigarrillos.

El modelo estadounidense empezó a trazar pautas y robustece cada día una alternativa a los cigarros y cigarrillos de tabaco adaptándose poco a poco a un mundo con tolerancia para el consumo de marihuana.

En esta década, muchos estados de la unión han ido tomando decisiones muy trascendentes con relación al libre uso de la marihuana y su industrialización es un hecho.

Todo parece indicar que ese tipo de decisiones se convertirán en costumbre generalizada, luego de que el presidente de los Estados Unidos sentara un precedente que de seguro alentará una legislación federal al respecto.

El presidente Biden acaba de firmar una orden ejecutiva de indulto a quienes estén sentenciados por posesión de marihuana en todo el territorio de los Estados Unidos.

Por ahí anda la cosa.

En días pasados, los elefantes estuvieron en desacuerdo con lo publicado por el destacado periodista puertorriqueño y Subdirector de Diario Libre, Benjamín Morales Meléndez al pronunciarse en términos excedidos sobre un tema, tan fuera de lugar como la “leche derramada”.

Nos referimos a la reiterada necesidad de adquirir unos radares que han sido muy promovidos por ciertos forjadores de opinión, después de Fiona haber impactado sobre el territorio dominicano.

Hoy la cosa es diferente.

Don Benjamin trae una Mirada Libre fuera de serie, responsable y seria, que dice así:

“Apoyo la posición sobre la guerra contra las drogas que ha asumido el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien en su alocución en la Asamblea General de la ONU hizo un llamamiento desesperado: “Yo les demando desde aquí, desde mi Latinoamérica herida, acabar con la irracional guerra contra las drogas”, dijo el mandatario.

Sí, sé que es una posición que puede ser considerada radical, pero lo cierto es que respaldo lo que sostiene el presidente colombiano, no porque sea un visión izquierdista o liberal, sino porque es lo más racional.

La guerra contra las drogas acaba matando más gente que lo que busca combatir. No es un secreto que los muertos vinculados a la producción, distribución y venta de narcóticos ilegales superan por mucho a los que fallecen por sobredosis de esos productos ilegales.

A eso se suman las cantidades descomunales de fondos que los gobiernos dedican a financiar las estructuras militares, policiales y judiciales para combatir a unos delincuentes que siempre llevan la delantera.

Además, no son pocos los gobiernos nacionales y las estructuras económicas que han sido penetradas por los carteles de la droga y las organizaciones criminales vinculadas a ellos. Negarlo a estas alturas sería querer tapar el cielo con la mano. Es tiempo de sentarse a pensar en esa realidad y atajar este tema con valentía y una cuota importante de objetividad y realismo. Como se hizo con el alcohol en su momento, se hace urgente poner las cartas sobre la mesa y encontrar una solución generalizada. Las guerras se ganan y se pierden. La de las drogas se perdió hace tiempo. Lo vemos a diario, en las calles llenas de violencia, en los cargamentos que siguen entrando, en quienes viven la gran vida con el dinero ilícito, sin aportar un peso al bien común.

Y se ve allí en el país que más promueve esa guerra, Estados Unidos, donde los usuarios de drogas “adornan” las calles con sus andares lentos y desgarrados, como el vivo ejemplo de que a pesar de ser ilegales y combatidas, las drogas están siempre cerca, a la vuelta de la esquina”.

¡Buen trabajo!

Repasar la historia reciente de cualquier nación, pero especialmente de la República Dominicana, es un tema muy delicado.

Las decisiones, en la tierra de uno de los primeros en ser víctima de un cambio de nombres o transformaciones en su personalidad, sigue igual hoy en día.

Basta con recordar que al cacique Guarocuya o Huarocuya, a quien le corría por sus venas esa sangre taína que lo inmortaliza, lo transformaron en Enrique Bejo y lo apodaron Enriquillo con un deliberado propósito y así se ha quedado.

Siempre estarán sujetas a esos cambios que hacen transformar las paginas que se han escrito, sea por una sentencia de un tribunal o por una decisión simple de cualquier mortal interesado.

Lo que se puede decir hasta hoy, sobre muchos casos vistos y oídos en el debate nacional, está sujeto a que mañana empiece a bailotear en ese tipo de opinión pública que se mueve, fundamentalmente,  por intereses de ciertos sectores políticos y económicos.

En febrero de 2021, por ejemplo, la prensa nacional destacó la presencia de un ex administrador del Banco de Reservas de la República Dominicana en la Procuraduría General de la República.

Se divulgó que fue llamado para ofrecer declaraciones vinculadas a la gestión de un ex ministro de Hacienda.

No se ha sabido si el mencionado señor, además de lo dicho, fue interrogado sobre su supuesta participación en uno de los actos de corrupción mas sonoros que se empezaron a investigar al término de la gestión 1996-2000.

Se recuerda que un grupo de funcionarios de esa época fue sometido a la justicia por ser considerado responsables de una presunta estafa al Estado por DOP1,427 millones en el manejo del caso vinculado al Programa de Empleos Mínimo Eventuales (PEME) y Programa de Acción Barrial (PRODABA).

Un expresidente que tiene mucho dinero como para soportar cualquier tipo de gasto por gestiones proselitistas, pero necesita de pruebas fácticas para demostrar su alegada pobreza, debe tener suficiente responsabilidad para rebatir muchas cosas que generan noticias como las que reporta el diario Hoy del 24 de mayo de 2022:

“La defensa del coronel Carlos Piccini Núñez solicitó ayer al Tercer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional dictar sentencia absolutoria a favor de su defendido, afirmando que el Ministerio Público no pudo probar la supuesta participación de su cliente, como beneficiario de parte de los US$3.5 millones de sobornos en el caso de los US$3.4 millones que pagó la empresa Embraer en ocasión de la compra de los aviones Super Tucano que le hizo el Estado dominicano en el 2007.

Al finalizar sus conclusiones en el juicio de fondo que se le sigue a Piccini Núñez y otros implicados en el caso, el abogado Alejandro Tejada dijo que el MP excluyó las pruebas enviadas por la República Federativa del Uruguay, donde aseguró, existen las pruebas de la recepción de US$3,420,000 y su posterior destino.

«De haber sido aportadas, esas pruebas hubiesen excluido al señor Carlos Ramón Piccini Núñez de la acusación inicial, y señalado a los funcionarios públicos no militares, de haber recibido el supuesto soborno..”

Repasar la historia reciente de cualquier nación, pero especialmente de la República Dominicana, es un tema muy delicado.

Las decisiones en la tierra de uno de los primeros en ser víctima de un cambio de nombres o transformaciones en su personalidad es lo que hoy en día sigue igual.

A cada rato se debe recordar que al cacique Guarocuya o Huarocuya lo transformaron en Enrique Bejo y lo apodaron Enriquillo con un deliberado propósito y así se ha quedado.

Siempre estarán sujetas a esos cambios que hacen transformar las paginas que se han escrito, sea por una sentencia de un tribunal o por la simple aspiración de cualquier mortal interesado.

Lo que se puede decir hasta hoy sobre muchos casos vistos y oídos en el debate nacional, está sujeto a que mañana, empiece a bailotear de otra manera  en una opinión pública que se mueve por sectores políticos y económicos interesados.

En febrero de 2021, por ejemplo, la prensa nacional destacó la presencia de un ex administrador del Banco de Reservas de la República Dominicana en la Procuraduría General de la República y se divulgó que fue llamado para ofrecer declaraciones vinculadas a la gestión de un ex ministro de Hacienda.

No se ha sabido si el mencionado señor fue interrogado o no  sobre su supuesta participación en uno de los múltiples casos de corrupción mas sonoros que se descubrieron al término de la gestión gubernamental 1996-2000.

Se recuerda que un grupo de funcionarios de esa época fue sometido a la justicia por ser considerados responsables de una presunta estafa al Estado por DOP1,427 millones en el manejo del caso vinculado al Programa de Empleos Mínimo Eventuales (PEME) y Programa de Acción Barrial (PRODABA).

Luego del principios de siglo del destacado ha tenido conocimiento de que exista una sentencia definitiva sobre el caso vivido en un momento de difícil situación económica para del país.

Mientras el presidente de la República Dominicana y miembro del comité ejecutivo nacional del Partido Revolucionario Moderno, Luis Abinader Corona empezaba a destacarse en los titulares de los diarios nacionales por su discurso ante las autoridades recientemente electas por su partido, en otras partes del planeta ocurrían eventos políticos, tales como:

Pérdida de poder representativo en el congreso francés de la coalición que hizo posible la victoria de Macron en la presidencia de esa nación.

Victoria en segunda vuelta electoral lograda por representativos de la izquierda revolucionaria colombiana, otorgando a Gustavo Petro y Francia Márquez el poder para gobernar el país que vio nacer al Gabo y a Camilo Torres.

Es muy probable, que esos trascendentales acontecimientos nublaran o distorsionaran los sentidos de muchos compiladores de noticias en periódicos nacionales y lanzaron un ataque, que luce muy bien calculado, a base de destacar que el discurso es de corte reeleccionista.

Algunos lo calificaron de arenga y otros hicieron evocaciones comparativas con los lineamientos reeleccionistas de Joaquín Balaguer al exhortar a la militancia que «no se puede cambiar de caballo cuando se está vadeando un río».

El discurso pronunciado por Luis Abinader no deja de parecerse a uno, que una vez escuchamos, en boca del líder de los ingenieros Eduardo Estrella y Johnny Jones, quienes formaban parte de los asistentes al acto.

“A paso de vencedores” es casi lo mismo que «No miren pa’trás». Ambas frases miran hacia el futuro e impulsan a un grupo a «echar hacia adelante» con firmeza, como organización que debe mantenerse en el poder por mucho tiempo, aunque no sea con el mismo candidato.

Abinader ha hecho un trabajo que lo hace acreedor del derecho, que constitucionalmente le corresponde: Presentarse como candidato, lo cual no es lo mismo que reelegirse, pero él no ha hablado de eso hasta ahora.

Ahora bien, su partido no puede dormirse. Debe estar alerta, en la calle, haciendo cosas en bien de la comunidad para que la oposición no siga calumniando la gestión gubernamental, queriendo hacer ver que las cosas hechas en el pasado son mejores que las del presente.

Con el apasionante estilo de Diario Libre para poner sus artículos de opinión en manos de sus lectores, en su edición del 23 de junio de 2022, nos regala un editorial titulado «Excesos de los legisladores» que expresa lo siguiente:

«Intencionalmente o no, en varios proyectos de ley presentados y algunos ya aprobados por una de las dos cámaras legislativas, subyace una tendencia a coartar la libertad de expresión y de información. Se trata de derechos irrenunciables del ciudadano y que no pueden ser vulnerados bajo ninguna circunstancia en una democracia, en un estado de derecho.

Así lo interpretan diferentes instituciones periodísticas, jurídicas y de la sociedad civil que asisten alarmadas a estos intentos de coartar libertades que ya se daban por asentadas en el país pero cuya integridad hay que vigilar cada día.

Preocupa también que el Poder Legislativo y el Ejecutivo estén invadiendo campos ya definidos en sentencias del Tribunal Constitucional.

Los legisladores están excediendo sus atribuciones y parecen caer en una “inflación legislativa” interesada. Legislan sobre delitos ya tipificados en otras leyes o contravienen sentencias de la máxima autoridad en materia judicial.

En algunos casos, han señalado reputados abogados, privilegian a las personas que ocupan posiciones públicas por encima de los demás ciudadanos».

La historia dominicana está llena de capítulos semejantes y por eso, hoy nos atrevemos a decir qué, equivocarse no es difícil en un país con tantos arrastres privilegiativos.

Pero no se trata de una equivocación como lo define la RAE.

No se trata de un desacierto.

Es algo fríamente calculado.

El Congreso Nacional, aunque está integrado por un alto porcentaje de entes con agigantados desajustes emocionales, tambien cuenta con asesores, que si no son capaces de advertir a muchos practicantes del tejemaneje, entonces son cómplices de ese tipo de vagabundería.

El 22 de julio de 2022, se cumplieron 525 años de la primera “reforma agraria” que se hiciera en la Hispaniola, por orden de los reyes católicos.

Una acción cargada de ambiciones desmedidas, avaricia en grado superlativo y muchas cosas más, propia de los geniales gendarmes de las tierras descubiertas por el intruso genovés que todos conocen, que vale la pena leer, estudiar y discutir, gracias a un documento que obtuvo la Universidad Nacional Autónoma de México en los archivos del Ducado de Veragua(*)

Empecemos:

“CARTA PATENTE DE LOS REYES DE CASTILLA AL ALMIRANTE CRISTÓBAL COLÓN DICTÁNDOLE LA NORMATIVA DE CÓMO DEBERÍAN REALIZARSE LOS REPARTOS DE TIERRAS EN LA ISLA ESPAÑOLA.

Medina del Campo, 22 de julio, 1497

Don Fernando y doña Isabel

A don Cristóbal Colón, nuestro almirante de las Indias del mar océano

Por cuanto por parte de algunas personas que están avecindadas en la isla Española, y de otras que se quieren avecindar en ella, nos fue suplicado les mandásemos dar y señalar en la dicha isla tierras en que ellos pudiesen sembrar pan y otras semillas; y plantar huertas y algodones, y linares y viñas, y árboles y cañaverales de azúcar, y otras plantas; y hacer y edificar casas y molinos e ingenios para el dicho azúcar y otros edificios provechosos y necesa­rios para su vivir: lo cual es nuestro servicio y bien y utilidad común de los moradores de la dicha isla.

Por ende, por la presente, damos licencia y facultad a vos, don Cristóbal Colón, nuestro almirante del mar océano y nuestro virrey y gobernador en la dicha isla, para que en todos los términos de ella podáis dar, y déis y repartáis a las tales personas, y a cada uno de los que ahora viven y moran en la dicha isla y a los que de aquí en adelante fueren a vivir y morar en ella, ·las tierras y montes y aguas que vos viéreis que a cada uno de ellos se debe dar y repar­tir, según quien fuere y lo que nos hubiere servido, y la condición y calidad de su persona y vivir.

Limitando y amojonando a cada uno lo que así le diéreis y repartiéreis para que aquello haya y tenga y posea por suyo y como suyo; y lo use y plante y se aproveche de ello, con facultad para poderlo vender y dar, y donar y trocar y cambiar, y enajenar y empeñar, y hacer de ello y en ello todo lo que quisiere y por bien tuviere, es como cosa suya propia habida dé justo y derecho título. Obligándose las tales personas de tener y mantener vecindwi con su casa
poblada en la dicha isla Española por cuatro años primeros siguientes, conta­ dos desde el día que les diéreis y entregáreis las tales tierras y haciendas.

Harán en las dichas islas casas y plantarán las dichas viñas y huertas en la manera y cantidad que a vos bien visto fuere, con tanto que en las tales tierras y montes y aguas que así diéreis y repartiéreis las tales personas no puedan tener, ni tengan, jurisdicción alguna civil ni criminal, ni cosa acotada ni dehesada, ni término redondo más de aquello que tuvieren cercado de una tapia en alto. Y que todo lo otro descercado, cogidos los frutos y esquilmos de ello sea pasto común y baldío a todos.


Asimismo reservamos para Nos el brasil y cualquier metal de oro y plata, y otro metal que en las tales tierras se hallare. Y asimismo que las tales personas a quien diéreis y repartiéreis las dichas tierras no puedan hacer, ni hagan, en ellas ni en parte de ellas cargo ni descargo alguno de metal, ni de brasil, ni de otras cosas algunas de las que a Nos pertenecen y de que por nuestro manda­do se ha de hacer cargo y descargo. Y que solamente ellos puedan sembrar y coger y llevar y gozar los frutos de pan y semillas, y árboles y viñas y algodona­ les que en las dichas tierras sembraren y cogieren como dicho es.


Y queremos y mandamos que las tierras que vos diereis y repartiéreis en la manera que dicho es, ningunas ni algunas personas no se las tomen ni ocu­pen, ni les pongan en ellas ni en parte de ellas embargo ni impedimento algu­no, mas libremente se las dejen tener, y poseer y usar y gozar de ellas según que en esta carta se contiene. Y los unos ni los otros no hagáis, ni hagan, en deal por alguna manera so pena de la nuestra merced y 10,000 maravedís para la nuestra Cámara a cada uno que lo contrario hiciere”.

*Archivo del duque de Veragua. Publicado en Colección viajes, t. II. pp. 239-240.

En la República Dominicana hay tantos quehaceres que deben tener a las autoridades que toman su trabajo con seriedad, fe y decisión, extremadamente abrumadas.

Se nota a diario.

Mientras algunas áreas se desviven por hacer las cosas bien hechas, en otras es un relajo que produce náuseas y malestar intestinal no controlable.

No hay una fórmula mágica para lograr una reforma policial de la noche a la mañana.

No es posible la organización de un sistema eficiente de salud que contemple cabalmente la atención primaria, sin un plan piloto que realmente demuestre y garantice su funcionalidad.

No se podrá educar a la gente a la ligera para que deje de consumir alimentos contaminados, elaborados en cualquier esquina, si tampoco hay controles absolutos sobre la producción industrial de los que se expenden libremente en farmacias, supermercados y en las calles.

Todo lo anterior y muchas cosas más, que se deben hacer en bien de la educación y la salud, cuesta tiempo, dinero y mucho trabajo.

No se puede seguir improvisando con salidas estacionales para enfrentar problemas coyunturales.

Hay mucho trabajo que no se puede hacer en las condiciones actuales y otros que no se harán nunca.

Falta mucha gente con plenos deseos de ser creativa, diligente y sobre todo sin ambiciones.

Son muchos los que cobran un salario sin recompensar al Estado por la remuneración que recibe.

Son vagos con carnet de «Servidor Público» y lo que se deriva como derecho, por esa condición.

Las universidades y colegios privados del país no están al alcance de la clase media sin que exista un sacrificio sobre humano para el pago de todos los requerimientos para asistir a clases.

Los uniformes, libros, transporte seguro, mensualidades y múltiples erogaciones más, desequilibran el presupuesto de muchas familias que tienen que recurrir al endeudamiento bajo el desprestigiado sistema de crédito educativo, comparable con un régimen de usura cruel y desmedida.

Los que ejercen profesiones liberales, con honrosas excepciones, no ofrecen servicios espontáneos para ayuda de los mas necesitados, aún cuando algunos gremios lo tienen establecido en sus estatutos.

Falta mucho para lograr que exista una sociedad justa y equilibrada.

El camino está trazado, siempre que la gente sepa y  tenga en cuenta lo que se está haciendo por su bienestar.

Están «enchinchando» con cuestiones «traídas por las greñas» para inculcar a la gente la culpabilidad del gobierno por el efecto económico de la crisis mundial.

Hay que decirle al pueblo dominicano, con sinceridad, sin ambages, lo que está pasando en el mundo y de qué manera se está enfrentando.

Un boletín cuidadosamente elaborado, puntual, preciso, irrebatible, sin frases cohetes de las que inducen a pensar que se trata de propaganda política vana,  es una forma de decir verdades que son útiles para lograr que el pueblo se convenza de la realidad.

Al presidente Luis Abinader, quien trabaja mucho por el bien de la nación, lo están infamando.

Con eso pretenden poner al pueblo a mirar las cosas desde otro cristal y así crear una falsa imagen de su gestión.

En enero de 2017, Patricia Sulbarán Lovera, hizo un atrayente trabajo para BBC donde destaca con un lenguaje franco que “Tanto en Colombia como en Venezuela le llaman «arepa» a una masa redonda hecha con maíz.

Para muchos dentro de estos territorios, es un alimento indispensable.

No es la única masa redonda hecha con harina de maíz que se consume en América Latina.

De hecho, existen más variedades que reciben otros nombres, como las gorditas en México o las pupusas en El Salvador”.

Esa entrega se corona con la contundente afirmación de que “Los cronistas y los datos arqueológicos nos hablan de que la arepa es un alimento que existió antes de la llegada de los conquistadores españoles a América», y cita como fuente a Ocarina Castillo, antropóloga de la Universidad Central de Venezuela y autora del libro Los panes de esta tierra.

En República Dominicana se usa la palabra “arepa” con múltiples propósitos, pero lo que llaman “torta” en la región del Cibao y arepa en la capital se elabora con maíz y es casi lo mismo.

También existen otros alimentos a base maíz que son de primera calidad.

Tal es el caso del sabroso “chenchen” y la inigualable “arepita de burén o de manos” que elaboran artesanalmente en Bani, las arepitas fritas mezcladas con bacalao y un sinnúmero de exquisiteces incomparables.

Tenemos la obligación de hacerle saber a los consumidores dominicanos que no es lo mismo ser autosuficiente en la producción de alimentos saludables que importar harina de trigo, transformarla en pan para usarlo como materia prima en la producción de hamburguesas llenas de costosos ingredientes a base de grasas, sales y sabores engañosos para alterar el paladar de quienes las ingieren y al final se transforman en la alteración del sistema que regula los lípidos en el organismo y para luego producir insalubridades tan notorias como la obesidad y tan fatales como las muertes súbitas por excesos en el comer y en el beber.

El gobierno dominicano acaba de anunciar un plan que ha denominado “Siembra RD» como una acción encaminada a motivar la producción agrícola ante la amenaza mundial del hambre.

Esa iniciativa pudo haber empezado antes, pero como dijera un bromista amigo, «nunca es tarde si la vida es corta».